30 de noviembre de 2011

Tribulaciones en el Reino

Después de una larga ausencia, el Príncipe tuvo que volver a las aburridas tareas del Palacio: verificar el pago de impuestos, hacer un recuento de las riquezas, organizar los preparativos para la visita de sultán Abdamir, enviar un obsequio a la autoridad eclesiástica que había intervenido en una disputa por territorios vecinos y esas cosas. En contra de sus principios, el Rey le había permitido todo ese tiempo de holganza para que el matrimonio de su hijo tuviera un inicio libre de quehaceres y obligaciones. Es que el Príncipe siempre había tenido lo mejor. Había sido educado por preceptores ingleses, instruido por jinetes árabes, mimado por esclavos americanos y codiciado por cientos de hermosas doncellas que habían dedicado toda una vida para convertirse en la futura Reina. Por todo esto, el Rey odiaba que su vástago se hubiera casado con esa insignificante plebeya de manos callosas y melena desgreñada que sabía arreglárselas mucho mejor con una escoba de paja que con un abanico de seda. Una sierva que no podía sostener una conversación coherente si no se hablaba de sus hermanastras envidiosas o del maldito zapato de cristal que sólo había entrado en su horrible pie condrodistrófico. Más de una vez el Soberano se maldijo por haber organizado aquel baile en el Palacio, pero ya era demasiado tarde, ahora sus nietos jugaban a derribarle la corona con unos bollos de bosta de caballo.

202 COMENTARIOS:

«El más antiguo   ‹Más antiguo   1 – 200 de 202   Más reciente›   El más reciente»
Humberto Dib dijo...

Estimados amigos:
Muchas gracias por los comentarios para “La Frontera”.

Confieso que esta semana colapsé… es muy difícil visitarlos a todos, les pido paciencia.

Desde hace dos semanas, en este blog hay un link para los “cuentos largos”. Si el tiempo se los permite, pueden darles una leída. Iré subiendo uno cada mes o mes y medio.

Otra vez ‘hablé’ demasiado.
Un abrazo.
Humberto.

MAJECARMU dijo...

Un cuento real dentro del cuento,que leimos de niños...Asi es la vida,descubrimos poco a poco la verdad,que va borrando el cuento imaginado.
Mi felicitación y mi abrazo siempre,Humberto.
M.Jesús

DRACO dijo...

algo debe hacer aquella plebeya convertida en princesa y que sólo el príncipe conoce en todas las fases de la luna y aún cuando esta no aparezca para que siga como su mujer. saludos.

Ana dijo...

Entré antes de saber que había una nueva entrada... Venía estos días con una racha de risas y me encantó poder seguir riéndome, me encanta tu humor, ja, jaaaa!! Me estoy imaginando su horrible pie condrodistrófico!!! y los bollos de bosta de caballo volar.
Buenísimo!! Hace bien reírse. Me encanta el progreso del humor a medida que avanza el relato.

En cuanto a Valentina (Cuento largo), se los recomiendo, es excelente, excelente, y la lectura se hace corta.
Besos!

Dany dijo...

Los preceptores ingleses son tan rigurosos que consiguen el efecto contrario. Ahora......lo de "mimado por esclavos americanos" no se como
interpretarlo jajja. Abrazo!!

Etienne dijo...

De a poco y con paso firme, la plebe se abre camino. Y si hay que usar algo contundente y persuasivo, que sea bosta de caballo!
Me imagino las charlas, hablando del bailando, la guerra de las vedetongas, el precio de la acelga y lo peligroso que está ir hasta el zoco, lo largo que se hace el viaje en burro...
Imágenes que se me presentan!

Humberto Dib dijo...

Imágenes muy adecuadas, por cierto, pues todo relato tiene un fondo de fábula...
Un abrazo.

Patricia Lara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Patricia Lara dijo...

Jajajaja, eso somos todas unas simples plebeyas para los distinguidos padres y hermanos del consorte. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia mi querido Humberto. Lo que hay que tener en cuenta es que los príncipes tampoco es que lo sean... tanto. Jajajajaja.

Liliane dijo...

E todos foram felizes para sempre. :D

Me gustó la versión realidad de un cuento de hadas.


Abrazos

Tracy dijo...

Que se fastidie, nadie lo ha elegido compo rey.

noah dijo...

Original y bien compuesto.

Una princesa por asalto, y unos hijos para el sobresalto.

Felicidades

Martha Barnes dijo...

¡"Las tribulaciones de los reinos" en la vida real,deben ser más severas que en este cuento!!!!... La historia me gustó. Martha

Humberto Dib dijo...

Es verdad, Martha, pero esto es la recreación de un cuentito, algo más inocente...
Besos

filosofo dijo...

gostei bastante do seu blog,muito bom.visitem-me em atitude-critica.blogspot.com

Carolina dijo...

Humber, una buena metáfora de la vida real, pero real de reyes, jeje
Me hubiera gustado que fuera más largo.
Besotes.
Caro

Miguel Nicolás D'Alio dijo...

Me hiciste reir mucho. ¡ Cuánta verdad, cuánta ironía !

Un abrazo. Gracias !!!

Miguel.

estrella dijo...

Hola Humberto!!Un cuento tan bonito,con alguna semejanza de Cenicienta y su zapatito de cristal.
Se lee fácil y se me antoja corto,pero es muy intenso!!

Un abrazo

Carmen dijo...

Hola!

¿De verdad es un cuento, Humberto? Parece más realidad que ficción, aunque hay detalles que seguro puntualizarán más de uno de quienes comenten por aquí...

(Ando metida en un trabajito que me ocupa demasiado tiempo y se supone que lo tenía que tener terminado para ayer, pero se me han complicado las cosas. Volveré a leer tu historia cuando todo esté más tranquilo, sobre todo yo)

¡Biquiños!

Carmen.

Carmen dijo...

Por cierto, la fotito de las tortugas ninja y su mentor... muy buena, je. Algún día te contaré algo sobre el tema...

Juan Ojeda dijo...

Jaja, una nueva muestra del increíble talento tuyo,

Una simpática, real (En ambos sentidos de la palabra), humana y audaz reescritura, o mejor dicho post-escritura del clásico cuento recolectado por el francés Perrault. Nadie nos dijo que ocurria con la familia del príncipe porque el prejuicio no era potestad de sus poco agraciadas (espiritual y físicamente) hermanastras de Cenicienta, sin dudas a la realeza no le debe haber caído nada bien esa irrupción plebeya en la sucesión del trono...

Y el final es cinematográfico, una metáfora implacable... los nietos del rey tumbándole la corona con bosta, en un juego de niños/

Muy bueno, excelente.
Un abrazo.

Humberto Dib dijo...

Carmen:
Espero esa historia con ansiedad... recuerda que para ese anónimo que me atacaba yo era la Rata Splinter, me encantó su analogía.

Juan:
Veo que no se te escapa nada de esta entrada, digamos que tiene, como mínimo, dos lecturas.

Abrazos.

Garla Kat dijo...

Me he reído mucho. Muy bueno, excelente. Saludos

BELLARTE. dijo...

Que buen cuento. Me hizo reír, que tanta cursilería barata nos hacen creer y el transfondo es totalmente diferente.
El vivieron felices para siempre no sirve. Huelga!

Yo dijo...

En el mundo de las fábulas y los cuentos, nadie está a salvo de ser juzgado; ni el príncipe por ser príncipe, ni la plebeya por ser eso mismo.
Nunca creí en los finales felices, ni para la vida misma.

Este texto es distinto, pero me gusta. Felicidades por ello, Hum.

Un abrazo fuerte.

JUANSI MAPU dijo...

Jajajajajajaajaj... me has matado la inosenciaaaaa!!! Era un buen cuento... yo me lo creía todo. Lo bueno de crecer fue dejarlo tirado y nunca enterarme del destino que tuvieron aquellos virtuosos personajes... hasta ahora :/

Saludos Humberto Dib, se me ha partido el corazón al visualizar a mis esforzados antepasados semidesnudos y con grilletes mimando al estúpido príncipe xDD

Marcela B Mazzucco dijo...

- jaja - Y nadie dice nada sobre el consorte cuando se saca su faja y la panza se desparrama? pq tanto andar en burro debe tener también consecuencias ;)
Y como dice el refrán - siempre hay un roto para cada descocido...
Divertidisima entrada.
(no le des identidad nombarndolo/a no vale un solo segundo de tu pensamiento)

JUANSI MAPU dijo...

Dany: He releído y saqué mis conclusiones al respecto... tanto rigor ingles lo volvió afeminado y pasó su adolescencia en medio de orgías gay con sus esclavos americanos xDDD

Luciana dijo...

Juas!! el amor después del amor, jeje. Así terminan los cuentos en la vida real.
Una recreación magnífica, querido Humberto, pareces no tener fin con tu creatividad.

Felicidades. Lu.

MEG dijo...

EXCELENTE!Me hizo acordar a uan pelicula que tiene unos cuantos años. "Un príncipe en Nueva York"(Eddie Murphy), film adorable que cada vez que tengo oportunidad vuelvo a mirar. Me gusta lo que vuelca en un texto tu imaginación.
Por otra parte creo que es imposible que puedas visitar a todos tus seguidores que son tantos. Totalmente comprensible. Gracias por compartir tan interesantes historias, ficticias, imaginadas, pero muy cercanas a la realidad.

Bee Borjas dijo...

Muy bueno! Estaba tomando un café y casi me atraganto con el tema del piecito de la Cinderella...
Reivindicante este relato, porque desmitifica el temita ese de "Y fueron felices y comieron perdices"
No es mi intención matar la fantasía, pero algunos cuentos infantiles han provocado verdaderos desastres en las mentes
de las personas. Cuánta dama aún sueña con el príncipe azul?
Marche un analista por aquí!!! Jajajaja!!!
Thanks for you lovely comment in my last story. I left a message there.
Sweet dreams, nice boy!
See you soon! :D

Humberto Dib dijo...

I already saw it, Bee... Thank you for your frienship!
Kss

David C. dijo...

ja ja ja. que buena historia.

Camilo dijo...

Toda historia, como las monedas, tiene dos caras.
http://idasueltas.blogspot.com/

Mila Noya dijo...

Que linda sua história.
Que universo onírico.

Bravo!!

Um abraço brasileiro.

Haydée Norma Podestá dijo...

Muy muy bueno. Tendrías que leer el cuento "Senisiente" de Rita Gardellini en su libro "Después de comer perdices o por qué las mujeres son boludas e insisten en enamorarse"
Un beso
Haydée

Sheol13 dijo...

Hilarante. Pobrecito es que a veces se piensa mas con otra cosa. Seguro que la "Ceni" era un pibón. Un abrazo.

No Comments dijo...

No todo lo que reluce es oro. Otra versión del cuento Humberto.

Un saludo indio

Ada dijo...

Pobre Cenicienta, si es que no hay manera que la respeten. Y encima con ese pie coni...què?? :)

MORGANA dijo...

No todos los cuentos han de tener un final feliz.Y en éste caso no es oro todo lo que reluce...
Me quedé con ganas de más.
Besos Humberto.

El hombre de Alabama dijo...

Y comieron perdices.

TriniReina dijo...

Pobre rey, qué castigo de nuera y de nietos.
¡Estos príncipes caprichosos!:)

Acabas de derribarme el mito de la cenicienta:):):)

Genial

Abrazos

stella dijo...

Me gustó la originalidad del cuento aunque estoy de acuerdo con una lectora que dice que en la vida real las tribulaciones no serán tan pasajeras
Un abrazo
Stella

Ligia dijo...

Qué mal pones a Cenicienta!! Esta debe ser otra distinta a la que yo conozco. Abrazos

Eduardo Fanegas de la Fuente dijo...

Qué bueno es ver los otros puntos de vista de una historia ya conocida, ¡Ay los actores secundarios!

Carlos Galeon dijo...

Una continuación muy sarcástica de La Cenicienta,y con gran ingenio, como de costumbre.
Saludos y un abrazo.

METAMORFOSIS dijo...

cada vez que nos contaban un cuento de pequeños, siempre me preguntaba que pasaba después, porque lo de que fueron felices y comieron perdices como que no me lo creía yo mucho....y mira por donde tu me has venido a sacar de la duda en al menos uno de ellos, y me has venido a confirmar, que incluso en los cuentos, la vida no es color de rosa...
Un abrazo.

Paloma Hidalgo dijo...

Los paralelismos con la vida real son estupendos, encajas el anillo en el dedo con tanta facilidad!!! Me encanta el final, nietos, bollos, coronas por los suelos...Estupendo.

Un abrazo

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Y colorín, colorado... este cuento se ha acabado!!!
Bsukis!!

Mar Horno dijo...

Me encantan las versiones de los cuentos clásicos y aunque siempre me gusta que sean las princesas o aspirantes a princesas las que se rebelen, éste cuento clásico me ha parecido sublime. Un saludo.

odiealex dijo...

El otro lado de los cuentos es que nunca existe la felicidad completa.

BONHEUR dijo...

Curiosa continuación de la cenicienta ... introduciste realidad en un cuento demasiado bonito como para ser verdad, y en muchas ocasiones ocurre eso, necesitamos ese ápice de realidad para que nuestros sueños no queden tergiversados.


Un abrazo!!

40añera dijo...

Ves, eso es lo que no nos cuentan cuando chicas los malos rollos con los suegros, las mañanas lwgañosas, las ventosidades, en fin la cotidianidad esa sin glamour
Besitos

Nicolás Jarque dijo...

Humberto, yo siempre me he preguntado ¿qué pasa en la vida de los personajes cuando se acaba una historia? Y pienso escribir sobre ello, aviso. Aquí una prueba de ello, como Cenicienta se casó, su suegro no la traga y esa continuación de la vida lógica.
Me gustó mucho, es cómica sin pretenderlo, sobre todo por el tono.
Felicidades por el relato.
Un abrazo fuerte.

Darwin Bruno dijo...

Interesante historia.Me gusto'. Un cordial saludo para ti Humberto.

Eleonora Beatrice dijo...

Muy interesante, una versión más real del cuento original; y un amor, que, con su propio estilo, sobrevive más allá de todo impedimento.
Cariños.
Eleonora.

Lucrecia Borgia dijo...

El príncipe era demasiado bueno y complaciente.
Si me hubiera pasado a mi, los envenenaba a todos (sin excepciones), prohibía los bailes y se acababa el problema. (y salvaba el reino)... ;-)

beijos

Luismi dijo...

Si es que al final, en el lecho de muerte, la política deja de importar, y se ven las cosas realmente importantes de la vida. Un ejército de nietos correteando a tu alrededor.

A ver cuando el rey aprende a ser feliz.

'Lenn dijo...

Muy bonita historia, me ha hecho reír mucho jaja!!! Saludos (:

enletrasarte(Omar) dijo...

Muy inteligente, no es fácil sin caer en la caricaturización de algo ya escrito,
en realidad admiro tu destreza,
un abrazo

Loba dijo...

De lo incomprensible de las relaciones.

Mari-Pi-R dijo...

De las cosas de palacio no todos están contentos, pero el príncipe elige sus conveniencias.
Un abrazo

Phausca dijo...

es que los hijos nunca hacen lo que los padres quisieran...ni los de los reyes!!

realidad o ficción? dónde está la frontera entre ambos?

como siempre y una vez más, visitarte es un deletie, amigo!

un abrazo fuerte.

Ananda Nilayán dijo...

Más menos lo que le pasa a la monarquía de mi país donde nos creemos ciudadanos y somos súbditos.

Abrazos

Anónimo dijo...

Noa del TLF.
Jejejej...que bueno Humberto! la imagen del rey soportando a sus nietos que juegan a derribarle la corona con bosta de caballo aún me causa gracia.
¡Muy Bueno!

carlos de la parra dijo...

Muy buena revelación de lo que te ocultan en la versión Disney.

Humberto Dib dijo...

Creo que hay un libro que cuenta la verdad detrás de Disney, Carlos... y si no lo hubiera, tendría que ser escrito.
Un abrazo.

hadazul dijo...

Humberto, me encantan tus escritos pero este ha sido el equivalente a decirme que no existe Santa Claus.

me ire a llorar junto a la chimenea.

Araceli Esteves dijo...

El destino puede hasta con los designios del más poderoso de los monarcas.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Es lo que tiene la aristocracia: que si se abre la puerta, desaparece.
Saludos.

Patricia Nasello dijo...

Caramba Humberto, llevaba tiempo sin reír a carcajadas con un cuento!!!

Me encanta el juego que significa la reescritura de los clásicos y, desde luego, también me encanta reír.

Qué placer visitarte

Un abrazo

escuchando palabras dijo...

Humberto, un cuento donde se mezclan la realidad y la ficcion, pero es bella tu manera de contarnos una historia, gracias por compartir tu talento!!!
ahhh...pronto ando x Bs As... besos

MUCHITA dijo...

Colorin colorado..
la peste a mermado..

Besos mil.

LA NOVIA dijo...

Juazzzzz!!!!! Como me hiciste reir....

Es cierto, nunca nos preguntamos que pasó con el entorno, si hasta le puse carita del suegro de Shrek!!!!

Besote

MARILENE dijo...

Algumas vezes, a inspiração segue caminhos diferentes. A realidade inspira a fantasia, e não o contrário. Cada conto, lenda, história, tem dois lados. Ao confrontá-los com a vida, encontramos fundamentos diferentes na composição literária. A beleza original que encanta crianças e sua versão para quem já se tornou adulto.

Bjs.

Julio Dìaz-Escamilla dijo...

Interesante que la producción literaria clásica proveea otra. Ingeniosa continuación.
Saludos.

A.Torrante dijo...

Puf, si me habrá pasado eso a mí! Pero qué le vamos a hacer, la mina hace unas milangas con fritas insuperables...
Te aviso tb que falta tu confirmación como responsable de relaciones con el Mercosur.

Con tu permiso, este va al blog.
(no, no lo tomes a modo de "incentivo", es que realmente me gustó)
Abrazo!

Pakiba dijo...

Realidad o ficción pero me encantó tu cuento, ya estoy esperando el siguiente.

Un abrazo amigo.

Tonet dijo...

Yo creo que era un rey bastante estirado y que un poco de humanidad no le vendrá mal...

Un abrazo :)

pd,lindo cambio de foto...pero el señor (de la foto) sigue pareciendo preocupado.

Chelo dijo...

Buena continuación para nuestra clásica cenicienta. Un saludo

Maripaz Brugos dijo...

Eres genial Humberto, me has hecho sonreir con un texto tan en forma de fábula con mucho trasfondo.
Ah, y he perdido mi inocencia respecto del original.
Te felicito!

Citizen_0 dijo...

He sonreído maliciosamente, se me nota mucho el poco aprecio que le tengo a la monarquía. Giraste muy bien el cuento, los daños colaterales del amor. Genial como siempre Humberto.

Un saludo.

Pablo dijo...

El cuento no contradice en nada la historia real, después de todo, el único desconforme es el suegro.

lisa dijo...

I love this image Humberto!
Sending you wishes for a beautiful day!

FEPETE dijo...

Humberto, serías un excelente guionista cinematográfico. Prefiero este microcuento a cualquier secuela de Shrek. Trazas con genialidad una casi imperceptible frontera entre el humor y la faceta más seria de la existencia, de la vida.
Un abrazo de Federico.

José Antonio del Pozo dijo...

Me encanta Humberto, la delicada naturalidad con que discurre tu escritura. Y en este relato más, creo. Aparte el trasfondo y el fondo hondo e irónico de bollos y bostas que con tu arte le pones a la cosa. Gracias por el relato.
saludos blogueros

Raul a q dijo...

Ya sabia yo que de los cuentos solo nos contaban la mitad. muy HD.
Un abrazo.

Francisco Espada dijo...

Tantas veces la realidad es más cruda que la ficción. ¡Bravo, Humberto!

Dawa dijo...

Una versión diferente de nuestra querida Cenicienta, podría decirse que sería digamos, la parte que no nos contaron nunca...Y que pudiera haber pasado realmente. No sé si esta es la parte más triste, con la mentalidad que hoy día reina (parezco mayor de lo que soy a veces, hablando de tal forma xD).

Por cierto, el nombre del rey, me ha recordado a Las mil y una noches, no sé por qué.

¡Abrazos!

ODRY dijo...

Hay que ver como cambia el cuento, ja ja ja.
Claro que si en vez de terminar "y fueron felices" contaran 10 años después, se terminaría con el encanto de todos, je je je

Me encanto.

Un besote.

Rebecca dijo...

hola Humberto,
El final fue muy pintoresco.

un abrazo^^

ana dijo...

Gostei muito do conto!

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

Hola Humberto:

Tu relato, es como la segunda parte del clásico cuento de cenicienta, un amor que venció todas las barreras, pero este se enfocó en la parte más humana, más real.

Buenísimo, cuantas cenicientas hay por el mundo.


Abrazos alados!

Humberto Dib dijo...

Bueno, muchas gracias...
No puedo responder a cada uno por acá, pero de a poco los iré visitando.
Un abrazo

Gloriana dijo...

Puede que en palacio conviniera la llegada de otra forma de vida...y respecto a la plebeya, tengo por seguro, que con el tiempo se educará un poco más...
Saludos, HUmberto!

hoy dijo...

JAJAJJA QUE BUENO CLARO CADA HISTORIA SIEMPRE TIENE DOS CARAS..

O TRES...

BESOS VOLVI A DISFRUTAR AQUI, COMO SIEMPRE

Sara Lew dijo...

Fantástica versión de la Cenicienta, vista desde otra perspectiva :-)
Como siempre, muy bien contado.
Besos.

Dyhego dijo...

Dib:
El príncipe ya sabía a lo que se exponía. La princesa también sabía dónde se metía. No iban engañados, digo yo, así que, o divorcio al canto o se apañan entre ellos, jejeje.
Saludos principescos.

Autor Confeso dijo...

Una atrapante versión del postcuento sr. Dib, habría que ver si se anima a escribir la continuación de caperucita roja, me salgo de la vaina por saber que pasó con el lobo.

Aunque el mensaje escondido que nos deja supera cualquier espectativa.

Un saludo.
Autor

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Me parece que mi comentario será el número cien, ¡que redondo!

Me parecen fantásticas estas reinterpretaciones de los clásicos, Sr. Dib, sobre todo si están tan bien logradas.

Un saludo admirado.

Respirando entre palabras. dijo...

Y hasta una fábula la conviertes en algo tan real...
Felicitaciones!
Besos

Clara dijo...

De pequeña me inventaba continuaciones,no aceptando el tremendo FIN....ME HA ENCANTADO¡¡¡¡ y la descripción del pié de la princesa plebeya...más.

Un abrazo

Elysa dijo...

Buena revisión de un clásico y muy divertida también.

Besitos

MTeresa dijo...

No te preocupes por no visitarnos,
es realmente más importante
que sigas escribiendo estos
relatos tan maravillosos
que nosh hacen disfrutar

RChS dijo...

A la Cenicienta le ha tenido que cambiar algo, yo me acuerdo que era mas guapa e inteligente, pero por lo que leo... no era del todo cierto :D

Saludos

Myriam dijo...

<me anoto uno de esos piés y quein sabe.... quizás me emboque algún zapato de crital.

La escoba tuve que reponerla hace poco por una grave avería:

http://deamoresyrelaciones.blogspot.com/2011/10/irreparable-averia-de-necesaria.html

Saludos, Hummerto.

Anitalindah dijo...

No me engañes Humberto. Tu te has inspirado en un noticiero español.

Salud

fus dijo...

Del cuento clàsico solo me gustaban las hermanastras y la madrastra que eran muy mala y muy fea pero le daban la vida al cuento...jajaja...como siempre magistral..

un fuerte abrazo

paco

Marisa dijo...

La realeza más real que nunca. Si es que el amor vence hasta a sortilegios de hada madrinas con fecha de caducidad a las doce en punto. No lo subestimemos...

Excelente creatividad, Humberto. Fuente inagotable.

Un abrazo.

Cosillas y Cosejas dijo...

Que dejen a su hijo hacer la vida que quiera y sea feliz al lado de la mujer de la que se ha enamorado.
Que padres más metomentodo!
Saludos.

DANI dijo...

Je je es una curiosa manera de darle la vuelta al cuento! si se lo cuento a mi hija se muere ja ja ja


Un abrazo enorme

Juan Pardo dijo...

Hola Humberto ! Creas un hechizante universo en tus textos cargados de magia.T sigo.Gracias por tus palabras.T invito a seguir el mío.Un abrazo.

Ojosnegros dijo...

Era un rey demasiado exigente, con que le gustase a su hijo era suficiente (creo yo).
Magnífico.
Besos.

Ricardo Miñana dijo...

Aun siendo plebeya tiene exactamente el mismo derecho a ser princesa y si llega el caso reina,
sin menospreciar a la nobleza,
todos procedemos de nuestros padres Adan y Eva.
un abrazo.

STARLIGHT dijo...

Que buena continuacion para la CENICIENTA, muy creativo Humberto, siempre nos soprendes con estos relatos tan vivarachos y que conllevan una moraleja, saludos amigo

Gloria Reyna dijo...

Estupendo cuento Humberto, como siempre me fue sorprendiendo hasta el final. ¡genial!

Un abrazo querido amigo

Humberto Dib dijo...

Agradezco los comentarios, como dije antes, luego los visitaré, ya estuve por algunos blogs amigos.
Abrazos

Trizbeth dijo...

Jajajaja buenísima! El punto de vista del suegro de cenicienta es genial jajaja :)

Buen escrito Humberto, me gusta pasearme por aquí siempre,un abrazo amigo!!

Ricard dijo...

Un relato magnifico!!
La sangre azul escasea y curiosamente se repele con la de su mismo color.
Adivino cual es el nombre de la protagonista: Cenicienta!!!!
Yo me se otra historia que algun dia contare.
Es un poco fuerte, pero vale la pena saberla.
Abrazos, amigo.
Ricard

Antonio Soto B. dijo...

Una fábula, sin duda alternativa, aunque, mejor que la original, pues el final encierra (tal y como yo lo veo) una metáfora inequívoca y es que su realeza y su corona no valían una mierda(perdón por la expresión). Gracias Humberto, por el honor que me has brindado. Un abrazo.

Remei dijo...

Mi infancia y mi edad adulta se pelean...
;)
Me encantó!
Besos!

elisa...lichazul dijo...

todos somos plebe
no nos queda más que reírnos de nuestra buerguesía a crédito y de los nobilarios saurios

abrazos y buen viernes
ánimos, a todos nos pasa el tiempo no siempre nos alcanza

la MaLquEridA dijo...

Es puro cuento el cuento porque la verdad es muy diferente a lo que nos dijeron.


Saludos.

Adriana Alba dijo...

Me hizo recordar a algunas fábulas orientales, con esa cuota de humor pero llenas de sabiduria.

Un beso Humberto.

Tesa dijo...

Como la vida misma, no todos los cuentos tienen que tener un final feliz y empalagoso.

Lo que no sabemos es sí el príncipe es feliz con su bruja, que a lo mejor lo tiene loco con sus pócimas y sabiduría mundana.

Sea lo que sea, este cuento me hizo sonreír, Humberto.

Un beso,

Kasioles dijo...

El verdadero amor, no entiende de clases sociales. Nuestro corazón no se adapta a ninguna regla preestablecida, él decide.
Un abrazo.
Kasioles

Ximens dijo...

Humberto, me gusta como nos deslizas suavemente hacía un final que encierra casi un pequeño movimiento revolucionario. Esos nietos derribando coronas es la parte graciosa y simbólica. La popularización de la nobleza lleva a la dictadura o a la revolución. Va, no me hagas caso, solo hazme pensar.

saltar del tren dijo...

...Y por qué no?
me encantó

Melan dijo...

No! Esta vez no Humberto! Mi niña del yo amaba a esa sirvienta y a esos hipotéticos nietecitos del viejo rey. Me tiraste abajo la estantería literalmente hablando. ¿Ahora cómo haré yo cuando tenga que contarle el cuento a alguno de mis supuestos, hipotéticos y futuros nietos, si vos me rompiste el corazón con tu relato? No, Humberto, eso no se hace con las almas niñas de las mujeres maduras. Un abrazo. Melan.

Humberto Dib dijo...

Yo creo que lo vas a superar, mi querida Melan, piensa que esto es puro cuento ;)
Besos.

jair machado rodrigues dijo...

Querido Humberto, e assim se repete na vida, não importa a formação, o status, a origem...o que fazer quando o 'amor' fala e age por si só. Mas dá uma peninha do Principe, deve se sentir meio fracassado com a formação que deu ao filho e ter de conviver com os resultados. Sempre gostosos de ler teus contos.
ps. Continuo a ler e me deliciar com teus escritos, que gosto muito, e o gosto aumenta a cada conto lido, mas tou dando um tempo da net, pelo menos nas postagens, mas não resisto ler as coisas boas que encontrei aqui (só me furto do comentário, o que me entristece, pois aqui, como no Blas, Rayuela, Mercedes, Mercedes...sou instigado a querer comentar, mas preciso desse tempo; por hora só leitura). Um imenso abraço.

Melan dijo...

Tenés razón Humberto, quizás algún día deje de ser una romántica empedernida y recuerde que la vida es puro cuento, sólo tengo que recordar lo vivido por mí, pero yo no tengo remedio... ja ja falta que ahora me ponga a hacer terapia con tu cuento, un gran beso amigo del alma!

SEISITO dijo...

Puchas que desilusión yo pensé que esa plebeya cambiaría en la corte que había estudiado y hoy era una gran empresaria y dueña de todos los McDonald.
Bueno se cumplió el fin me divertí mucho amigo.
besos

MA dijo...

Humberto es un placer grato leer tu texto otra versión vista desde los ojos y el pensamiento de un escritor.
Gracias mil por compartir tu escritura.

Besos de MA.

Feliz fin de semana.

Diazul dijo...

ayy.. amigo mío...yo me quedó con el cuento que conozco..jajaa..

Buen día.
Besos

TORO SALVAJE dijo...

Si es que las plebeyas a la larga son insoportables.

Saludos.

Leila Krüger dijo...

Todos nós temos nossas bastilhas, e um dia elas caem de repente no lugar mais inesperado...

Brigada pelos comentários no meu blog. Convido-te a conhecer o romance que estou lançando dia 25/11, já sendo vendido. Postei sobre o livro no blog. "Reencontro".

Abraço!

Esilleviana dijo...

no lo sé Humberto.
al final te enamoras de alguien que tiene ciertos intereses con los tuyos, de otra persona de tu condición personal, esto es, con determinadas afinidades comunes. lo siento, cada vez creo menos en príncipes que se enamoran de sirvientas humildes y vasallos que le atienden, pero tu cuento es un encanto...

:))
un abrazo

Elsa dijo...

Hola Humberto, retribuyo tu visita, y es un honor que hayas decidido seguir mi sitio. Tanto me has sorprendido, pues un hombre con tu talento,trayectoria y curriculum, que se haya tomado la molestia de visitarlo, y elegir quedarte como seguidor, constituye un inmenso halago para mí.
Gracias por tu gesto, y me quedo para conocerte un poco más,pues ya he visto en Internet algunas de tus obras.
Un saludo cordial.

Lalo dijo...

Qué buena historia.

Alma Ramos dijo...

Siempre sorprendente, ingenioso y espontáneo. No dejas de asombrarme con tus relatos.
Besitos

JValentina dijo...

De niña quería ser princesa y encontrar a mi príncipe..quería perder ese zapato de cristal y que viniera a buscarme en un caballo blanco..
Pero veo que me has chafado el cuento..jajajajja..
Menuda imaginación tienes..en este momento y con estos años, prefiero este cuento..me gusta mas..
Bravo amigo!! me gusta lo que escribes.
Un abrazo

Mary dijo...

¡Hola!

¡estupendo! ¡haces que piense en versiones que nunca podría imaginar! ¡eso que rebasa la fantasía es lo mas común! :) Pasare por los cuentos largos :) Un gran saludo

Syd dijo...

Pues a ese paso, no dudo que el Rey en algun momento pida la ayuda de la bruja del pueblo, que le ayude a preparar una manzana envenenada para su plebeya nuera, ahh no, esperen, ese es otro cuento, perdon!

...Aunque, podria funcionar...


Abrazo Humberto!

midala dijo...

Buena continuación de un clásico.Nunca había pensado que pasaría después de la boda jajajajja y mira por donde...tú le pusiste un final...un final que no había imaginado.Me encanta!!!besitos

Jota dijo...

Me encanta, yo también soy dada a cambiar los "cuentos" y convertirlos en reales, como la vida misma, pero la plebeya seguro que tiene mas educación y más sabiduría que todos los príncipes y sus "titulismos" cierto??? gracias por tan agradable relato.

Taty Cascada dijo...

ja ja...Bueno, una interpretación jocosa de un cuento de hadas. Me causó risa, los chicos jugando a lanzarle bollos a la corona.
Un abrazo Humberto

Juan Camilo dijo...

Es una empresa loca estar en contacto con todos los seguidores sobre todo cuando el blog es leido notoriamente. Podría suceder, si el compromiso de responder es mayor que el placer de escribir, que el principe tenga que volver a las aburridas tareas del palacio.
Un abrazo.

Carmen dijo...

Hola Humberto!

Hoy me ha dado por leer tu historia de otra manera, pensando en que el rey, en la realidad, es reina...; je, mejor ni te cuento lo que se me ha venido a la cabeza, jajaja. Casi le faltaba un "todo parecido con la realidad... no es pura casualidad")

Biquiños!!

Carmen.

Deigar dijo...

Nada más parecido a la realidad. Los padres intentar manejar la situación de los hijos, pero éstos son como los personajes de una novela con su escritor, después de un tiempo deciden su propio camino.

Saludos desde mi blog de escritos.

María dijo...

En mis apariciones y desapariciones temporales, retomo el pasar por aquí para recoger tus siempre sorpresivas y punzantes fabulaciones... medio verdad, medio cuento, es un placer dejarse sorprender por tu magnífica pluma.
Un beso, Humberto.

Beatriz Salas dijo...

Apreciado Humberto me estoy aficionando a leerte y cada día descubro más y mejor.
Me ha hecho pensar el cuento de hoy y me he reído con tu forma de expresar las consecuencias.
Muy bueno! Sí señor.
Un abrazo agradecido de fin de semana.

MEN dijo...

Como ha cambiado el cuento. Me gusta oír nuevas versiones. Lo que no me gusta es que el mundo solo se fije en la apariencia y no mire en el interior y eso pasa porque vivimos demasiado deprisa. Un bessito

Bosón de Higgs dijo...

El amor está por encima de todas las jerarquías humanas,en la belleza,la sencillez y humildad está la verdadera fuerza.Un abrazo Humberto.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Humberto, amigo mío, cuando veo tu ejército de seguidores me entra pánico, porque yo ya tengo más de mil, y no llego ni loca a ninguna parte.
Mira, estamos de fiesta en mi casa, doy un premio y dedico mi vídeo-poema a una gran amiga poeta ala que admiro y quiero
Alma Mateos Taborda.
Si puedes pasa por mi blog
Con ternura
Sor.Cecilia

Lynn dijo...

Pues afortunadamente hoy en día los príncipes pueden casarse con las plebeyas, que todo sea dicho, muchas de ellas no tienen nada que envidiar a algunas "princesas reales". Y si el rey no entiende el amor de su hijo, en verdad ese rey tiene un gran problema. Otro magnífico relato.

Bss.
http://melancora.blogspot.com

Alessandra Amato dijo...

Ficou ótimo. Adorei!

Maribel Cano dijo...

¡Ay..,ayay..! este es el problema de ser un príncipe de cuento...,que a la larga, Cenicienta aprendió muy bien su oficio...,y las malas costumbres son difíciles de corregír..

¡lo siento por su suegro!, pero el príncipe sabía muy bien con quién se casaba...,así que ahora no se queje..jejejeje

Realista continuación del cuento Humberto...¡es la realidad de la vida!
Besos
Maribel

manuel fernando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
manuel fernando dijo...

Un cuento con un sabor de fabula y que tiene alguna semejanza a lo que nos ha pasado con nuestro príncipe educado en los mayores estamentos y estaba mal visto para la monarquía real que una plebeya se casara con el príncipe heredero y se montó un gran revuelo en la clase política española, pero que al final se han dado cuenta, que contra el amor no se puede luchar y el príncipe se casó con su adorada doncella y las aguas han vuelto a su cause, gracias por compartir este bonito cuento. Que pases un feliz fin de semana lleno de sensaciones positivas. Un abrazo desde la distancia de un amigo.

Óscar dijo...

Siempre hay algo que aprender de estas fábulas morales. Es un género muy de mi agrado.

Saludos, Humberto.

moderato_Dos_josef dijo...

yo he colapsado con tu relato. Así que la princesita era una fea con manos callosas y pies como pitiminís, jajajaja.
Pobre princesita.

UN abrazo Dib.

Eva BSanZ dijo...

Se me ha echo corto el cuento Humberto.

Un fuerte abrazo para ti

ion-laos dijo...

Nosotros tenemos el poder de eligir con quien queremos estar, las expectativas que los demás nos pongan es su problema. Más uso y provecho tiene una escoba que un abanico, y más real es esa mujer que todas las doncellas que no saben de la vida real y de cómo anda el mundo.

Buen finde Humberto, besos.

Tere dijo...

gran entrada, un placer conocre tu blog!!

besitos!

..NaNy.. dijo...

Hola que bien sabes expresar la vida mezclan dolo con el cuento precioso. saludos.

Xurde Radío dijo...

Gracias por tu visita, me quedo por aquí leyendo tus relatos.
Un saludo

MTeresa dijo...

Buenas tardes,
me paso por tu casa
es una buena tarde
para visitar a los amigos
y disfrutar de su compañía
y sus palabras,
una brazo

OZNA-OZNA dijo...

como siempre es un autentico placer anegar nuestra alma en el bello y mágico manantial de tus letras querido y admirado escritor, muchos besinos de esta amiga admiradora que te desea con cariño feliz fin de semana.
P.D. Me encanta la imagen de tu perfil.

Kramen dijo...

Me alegro de que acabases por la posada... siempre estara abierta a un autor como tu... me ha encantado el cuentom pobre rey con sus infortunios cargados a las costillas, donde queda lo que fue... donde sea es demasiado lejos.

tecla dijo...

A veces los cuentos de reyes y princesas acaban como el rosario de la aurora, si no es en los tribunales.
Cuanta prosa y cuanto teatro en el mundo.
Precios relato, Umberto.
Muy significativo.

OceanoAzul.Sonhos dijo...

Magnifica e original versão, gostei!

abraço
oa.s

María dijo...

Jajaja HUMBERTO,

sinceramente ni si quiera los príncipes de cuento se libran de estar cegatos perdidos cuando cupido los idotiza... pero si (Charles Perrault o Hermanos Grimm, que no sé cual de ellos escribió la Cenicienta :-) leyeran tu historia llorarían a mares al ver, lo que ha hecho el tiempo con su preciosa princesita de pie pequeño y su apuesto príncipe o... ¿tampoco es apuesto tu príncipe? jajaja... no me digas más... se te ha cruzado el cable con el Jorobado de Notre Dame se parece a él ¿verdad? por eso te ha salido esta historia tan...surealista... jajaja ¡¡Ay, que dura es la realidad!!

Pero me gusta el destrozo que has hecho jajaja te perdono :-)



Un beso HUMBERTO

Alondra dijo...

¡Hola Humberto! ainsssss!!! buena moraleja, la vida siempre empieza después de la palabra FIN...
Prometo visitar el link de cuentos, gracias por tus palabras en mi ventana.
Un afectuoso saludo

josep dijo...

Nueva libre versión y creo que mas real que la del famoso cuento que empalago nuestra niñez, aunque ahora está pasando en la vida real que los príncipes se casan con plebeyas con y sin zapatito de cristal. Noruega, España, Mónaco y otros países dan buena muestra de ello. Una de dos o está de moda o puede que sea verdad que el amor no entiende de razas ni diferencias sociales lo cual es bueno para la raza humana.
Un abrazo.

Dora Ku dijo...

Humberto: Cada vez más suceden estas "plebeyadas",¡cómo es posible que se mezclen las reales sangres! y que se rompa esa maravillosa estirpe de sangre azul, cuyas ejemplares vidas se ven ensuciadas por gente común y corriente, ¡no, no y mil veces no!
Debieran poner sal de nitro en su comida a esos príncipes calenturientos, para que obedezcan a sus padres y se casen como debe ser, con cualquiera de las hermosas princesas de los reinos cercanos, a quienes para desprestigiarlas, les achacan que a su vez andan con plebeyos, ¡pura especulación!
Cariños: Doña Ku

Marilyn Recio dijo...

Ah! los cuentos de hadas que nos hicieron soñar hasta que descubrimos la cruel realidad. MUy buneo. Un placer leerte. Aqui tienes otra seguidora! Hasta muy pronot!

Papámba. dijo...

Muy buena entrada, te quedas con ganas de que sea más larga! Un abrazo! Me ha encantado!

Anónimo dijo...

Magistral! todo un prazer ler-te.

Nocheluz.

Stefania dijo...

Veo que le has quitado la ilusión del zapato de cristal a muchas, pero el precio lo valió, me has hecho reír mucho con el texto y con los mensajes.

Besos mil.
Stefi

dissors dijo...

Se podria decir que hasta en los cuentos no es todo color de rosaa jaja

Julie dijo...

Un buen cuento sobre la realeza. Sobre la vida misma. Pobre rey, la verdad es que junto a la plebeya convertida en princesa,ya poco puede hacer... En fin no deja de ser una metáfora y una lección aplicada a la realidad. Y todos somos un poco reyes contemplando nuestras idiosincrasias... Como siempre encantada con tus cuentos.

PiliMªPILAR dijo...

Este cuento-recuento-de cuentos, que hoy releo, me evoca sin ir más lejos alguna HISTORIA real que parece CUENTO, y no digo más.
A ver si pongo en orden mi zapato de Cenicienta, mis preceptores inglese y mis mentores americanos.
¡Ah, los nietos, un tanto malvados .Jejejeje!
Fantástica narración
Abrazos

Johnny dijo...

Es el clásico tipo de relación condenada a no tener éxito... extraño es que se hayan cargado de niños... muy extraño. Ahora eso sí, si hay un zapato de cristal de por medio...
Un abrazo amigo.

VENTANA DE FOTO dijo...

Una nueva versión del cuento "la Cenicienta". Una versión más realista y más acorde con la vida de hoy. No todo es color de rosa.

Un saludo, amigo.


http://ventanadefoto.blogspot.com/

Laura dijo...

Humberto, me uno a estos 'millones de comentarios' sólo para añadir que la realidad supera a veces la ficción y a algunos reyes los nietos les salen muy traviesos, y los yernos o yernas - sean o no plebeyos - unos verdaderos caras.

En fin que me he reído al leerte y espero seguir haciéndolo.

Un abrazo, des - demispalabras.

Ceci Vietri dijo...

Humberto, un placer haber pasado por tu espacio. En unos días me pondré al día con la lectura de entradas anteriores, pero me gustó mucho lo que lei.

Un beso!

En Vida Real dijo...

Hola Humberto. Felicidades. Gracias por tu visita por mi blog: http://enlarealvida.blogspot.com.
Muchacho creo que es hora de que saques provecho a tanto talento. saludos desde Panamá

Lizzy dijo...

No entendí hasta el final, lo que el relato revelaba, la frescura del inicio ocultaba que este relato era la otra cara del cuento que cuando niña me leían. Me encanto

Larabi dijo...

Genial!!! saludos.

Alma Mateos Taborda dijo...

Muy buena e interesante con un final estupendo. jajaja. ¡Excelente! uN ABRAZO.

Artes e escritas dijo...

Dos contos de fadas, Cinderela não é a minha favorita, mas no seu conto o rei é o responsável pelo destino do príncipe e o príncipe obedeceu. Se o príncipe fosse questionador, não haveria história. Clodovil sabia de uma história dessas e contava na televisão...Um abraço, Yayá.

Jeca dijo...

Hola amigo!

Mientras los 'mortales' pagamos impuestos los príncipes tampoco se salvan de tributar a costa del amor.

Laira dijo...

Y aquí viene la serie de relatos de "Humberto el fabuloso" donde da un aspecto más realista a los cuentos y fábulas de toda la vida.
Muy divertida...¿cómo ves una nueva versión de los tres cerditos?.
Besos recién sacados de la secadora.

Salomé Guadalupe Ingelmo dijo...

Por eso los clásicos tenían el buen juicio de no revelar el final de los cuentos... de hadas. Pos eso (y no por su original color) las siervas prudentes huyen de los príncipes azules. Besos.

Humberto Dib dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Salomé... los clásicos sabían en "verdadero" final, pero mejor se lo guardaban.
Besos.

Luis Nieto del Valle dijo...

jajajaja, ¡qué bien creas un nuevo cuento de otro anterior, unas veces dándole la vuelta, o extrayendo nuevos matices, o creando una historia paralela!. Genial idea, ya que... también cualquier templo gótico se edificó sobre otro anterior románico, o aprovechó su planta y se fue transformando. Bueno, esta comparación es por darte un abrazo más inmenso. Luis

Ana Laura dijo...

Jajajaja, pobre rey, ¡qué desilusión!

Me hiciste reír mucho, excelente.

Luciana dijo...

jejeje, la bosta de caballo en la cabeza del rey es una gran metáfora!!
Besosss.
LU

Autor Confeso dijo...

Muchos reinos de este planeta deberían tener nietos como los de su relato, señor Dib, y usted lo sabe, sino no lo habría escrito con tal arte.

Un saludo fraternal.

Autor Confeso

«El más antiguo ‹Más antiguo   1 – 200 de 202   Más reciente› El más reciente»