En el último mes, el Sr. Martínez había llegado cuatro veces tarde a su despacho y el Gerente General lo sabía, siempre hay
alguien idóneo y diligente para hacer notar esos detalles. Uno de estos días van a echarlo a la calle, pronosticaban sus subordinados, y ellos iban a festejarlo. Es
que vivía a 25 kilómetros de la ciudad, tenía un automóvil de
alta gama y disponía de una autopista en excelentes condiciones para recorrer deprisa tal distancia: no había espacio para justificaciones o disculpas. Esa
mañana, por quinta vez, media hora después de haber salido de su
casa, el indicador en el tablero del auto le anunciaba que ya había recorrido 60
kilómetros, pero la ciudad todavía no estaba a la vista. No puede ser, se dijo, desconcertado, y lanzó el vehículo a su máxima velocidad, concentrándose apenas en la conducción. Por fin,
veinticinco minutos después, Martínez ingresaba en el estacionamiento para altos
ejecutivos. Muy tarde, claro está, aunque nadie bosquejó una recriminación, fue como si nada hubiera pasado. Sin embargo, ese mismo día el Sr. Martínez tomó una decisión radical: cambió su Land Rover LRX por un Ford de segunda mano, económico y
discreto. Nunca más volvió a llegar con demora a la empresa, pero al poco tiempo los miembros de la junta directiva decidieron despedirlo, pues el ejemplo ruinoso que estaba dando -así dijeron- había desacelerado notoriamente el ritmo de trabajo de sus empleados.
Estimados amigos:
ResponderEliminarMuchas gracias por las visitas y comentarios para ‘Miembro fantasma’.
Me siento mucho más cómodo subiendo textos con un intervalo mayor de tiempo, ya que en estos días (entre otras cosas) pude visitar a muchos amigos, aunque (y claro) nunca es suficiente.
Hay cosas que se saben ‘desde siempre’, pero qué bien hace constatar que lo que uno escribe no le gusta a todo el mundo. Crea la ilusión de cierta selectividad, para bien o para mal.
Un fuerte abrazo a todos.
Humberto.
Que irónico verdad? llega tarde pero su imagen es fabulosa. y cuando cambia plof,todo al garete. Y no creas, tiene su lógica aunque parezca absurdo, y es que el ser humano es competitivo y necesita alicientes y envidias para superarse. Como siempre un placer leerte.Besitos
ResponderEliminarHay lógicas 'absurdas' que funcionen de maravillas, ¿o te queda alguna duda?
EliminarEnvidia... ¿envidia? ¿Qué es eso?
Un beso grande, Isaboa.
Quería la primera!!!!
ResponderEliminarMe gusta como haces que la ironía recorra todo el relato, las velocidades no son las mismas para todos, según el nivel que tengas es lo que te toca.
Los contradicciones en los tiempos y las distancias hacen que todo se vuelva extraño, muy tuyo.
Nunca te repites, este blog es necesario!!
Besos Humber.
Que lástima Sabri, jeje
EliminarSabrina:
EliminarEn realidad me causa mucho placer que hayas detectado esa ironía que acompaña el texto, ya que tuve muchas dudas en subirlo. Sucede que después de un relato tan 'popular' hay que cambiar inmediatamente la fórmula, aunque te tire copiarla, pues repetirse es como cavar tu propia tumba como escritor.
Te agradezco mucho tus palabras.
Un beso.
Anónimo:
Que tontería, ¿no?
Lo único que no se puede controlar es la velocidad de la Junta Directiva para echar gente.
ResponderEliminarAbrazo HD!!!
Rápidos y furiosos, Dany.
EliminarUn abrazo, amigo, espero que nos encontremos pronto.
Buenas noches Humberto! espero que estes muy bien!
ResponderEliminarUna vez mas reitero que leerte es un verdadero placer! Dentro de este texto una vez mas opté por replantearme que es lo que verdaderamente buscan los jefes, gerentes y afines... En cada trabajo que desarrollé di todo y mas de lo que debia, y al mirar para mi costado y ver que el resto hacia poco y casi lo suficiente (recibiendo el mismo sueldo) me dije una y otra vez a mi misma: no cambias más, tonta!!!
Asi que me propuse a cambiar decididamente, a dejar de "dar el ejemplo", a ser "una mas del resto"..No me duró mas de 30 minutos volver a mi sentido irracional de la responsabilidad y la obsesión por el deber... Y mis contracturas dan prueba de ello.. Yo también corro y no precisamente con un Land Rover. Corro para probar a mi obsesión por el cumplimiento que jamás dejará de estar presente...
Gracias Humber por este espacio generoso de inagotable talento!
Te admiro !!!
Un gran abrazo!
Vanuchy Fortinera
Muchas gracias por dejar palabras de aliento siempre, Vanuchy, te aseguro que hacen muy bien para seguir creciendo. Bueno, y que lo hagas tan personal vale más, así que gracias también por abrir tu corazón.
EliminarUn beso enorme.
EN ALGO COINCIDO CON TU PERSONAJE: NUNCA LLEGUÉ TEMPRANO A MI TRABAJO (SALVO EN DOS EMPRESAS DONDE SE MARCABA TARJETA), Y NUNCA ME HICIERON PROBLEMA, SI EL TRABAJO QUEDABA REALIZADO, ESTABA TODO BIEN. UN BESO.-
ResponderEliminarEs la política en muchas empresas actuales, Tía Lelé, mientras se cumpla el trabajo, no importa el horario fijo. Aunque no fue el caso del personaje.
EliminarUn beso grande.
la selectividad... para bien o para mal... creo que está presente en el desenlace del relato tanto como en quienes lo lean...
ResponderEliminarcariños!
Y qué sano que es eso, Mónica.
EliminarMuchas gracias por tu comentario.
los parámetros son tan subjetivos en las resoluciones humanas
ResponderEliminarque difícil queda darle gusto a todos
al final es estatus lo da lo banal ,lo lujoso, lo estético y no lo práctico ni lo eficiente
y esto ocurre a todo nivel de interrelaciones humanas
besos y muy feliz semana Humberto
Hay situaciones en las que los parámetros subjetivos son fundamentales, el arte, por ejemplo, pero cuando intervienen en otros ámbitos la cosa se pone difícil. Pero tampoco seamos inocentes, estamos en el siglo XXI, no hay tantos refugios para lo correcto, para lo estético, para lo espiritual.
EliminarComoquiera que sea, muchas gracias por tu opinión, Elisa.
Una buena semana.
hay un dicho que reza
Eliminarmal de muchos consuelo de tontos
y pienso que cada persona es capaz de generar su propio cambio
y ya se sabe un cambio más otro cambio el engranaje se mueve
conformarse con lo que se estila en una determinada época hace que las personas se estanquen, solo quienes arriesgan por el cambio, logran evolucionar en todo orden
hoy alguien me regaló una frase de Gandhi
'Sé el cambio que quieras ver en el mundo'.
nada perdemos con intentarlo
:D
besos
¿Y crees que tú o yo o muchos otros no lo intentamos?
EliminarPara no hablar de mí, me consta que tú has tenido que vencer muchos obstáculos de la lacra actual y allí estás, siempre.
Más besos.
Hay una contrariedad en hacer las cosas bien. Este pobre obrero es al final eso. En el inicio hasta lo admiro...
ResponderEliminarSaludos.
¿Y por qué no admirarlo, si es lo que él creía correcto? Estoy con él, estoy contigo, Mario.
EliminarUn abrazo.
el problema de martinez
ResponderEliminares el de muchos que no pueden sacarse el traje de empleados.
tal vez el despido
de esa empresa asquerosa le haya venido bien
Puede sonar duro, Garriga, pero nadie puede decirte que no tengas razón.
EliminarAlguna vez quise que me despidieran así, pero no hubo caso, tuve que renunciar. Lo bueno es que había una salida.
Un abrazo, amigo.
Se eu arrumar o farol , o assoalho, tirar os riscos, desamassar o capo, pintar, trocar os 4 pneus e arrumar a maçaneta da porta, meu Land Rover fica novo, e eu não estou atrasado para o escritório...
ResponderEliminarbeijinhos da auto-estrada
Afinal de contas o seu Land Rover está feito merda, minha querida!
EliminarGostaria de saber desde que estrada.
Beijinhos.
Vaya premio a la eficiencia, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
ResponderEliminarMuy bueno como siempre maestro, tu sutileza atrapa.
Un abrazo. He vuelto al ruedo...
¿En serio volviste?, mañana paso por allá, entonces.
EliminarMe das una gran alegría, Luis.
Un abrazo.
sólo un ford modelo t tiene esa capacidad de relativizar el tiempo.
ResponderEliminarel problema fue del sr. martínez de no haber limpiado y echado cera a la carrocería, así como mandar encuerar el asiento. supongo que hasta la manivela delantera habrá estado oxidada. ¡por favor, qué tal desidia!
se merece a todas luces su despido.
un abrazo.
Draco, un Ford T hoy sale mucho más caro que un Land Rover, querría yo tener uno. Hasta un poco venido abajo, lo pongo a nuevo y me lleno de dinero.
EliminarUn abrazo, amigo.
el señor Martínez superará con éxito la ITV y entonces el jefazo general le revisará el contrato siempre y cuando no se trate de un contratro basura, jejeje
ResponderEliminarel sieur Martínez lo que tiene es una jeta que se le cae por las ruedas.
del jefe general ni se hable, porque parece tonto.
Besos abrazos
No sé por qué me has dejado la impresión de que conoces a los personajes de la vida real, ahora me quedo preocupado.
EliminarPaciencia con Martínez, Pilar, que me dijeron que es de Zaragoza.
Un beso grande, poetisa.
Siendo de Zaragoza a lo mejor lo conozco. Al fin y al cabo no llegamos a 700.000 habitantes. Además me llamo Martínez de cuarto, o sea que a lo mejor salimos hasta parientes.
EliminarPerdón que me haya colado.
Todo es probable, Macondo, es solo cuestión de preguntar a la familia y enseguida aparece la verdad.
EliminarUn abrazo.
Es que con una Land Rover es necesario recorrer muchos caminos, a toda velocidad y prácticamente todo queda lejos, jajaja!
ResponderEliminar...."-así lo dijeron-" te quedo especial la aclaración.
Fuerte abrazo!
Siempre hay que aclarar, querida Sara, no sea cosa que piensen que lo dije yo, como solía pasar, ¿lo recuerdas?
EliminarUn beso grande.
además de que me gusta tanto leerlo, me parece que sus letras son tan originales como diferente es usté. me gusta este punto de vista sobre estos tipos alta gama.
ResponderEliminary por eso tiene premio en mi blog.
pase y vea.
beso
Ya voy sin faltas, pero antes permítame agradecerle por acá, Miralunas.
EliminarAllá vamos.
Besos.
Detesto la impuntualidad Humberto, la mía, no acostumbro criticar al resto, aunque te diré que me enfada un poco cuando es a mi a quien afectan, pero bueno, de todo y para todo, tampoco la competitividad es mi fuerte, prefiero un viaje tranquilo por caminos conocidos.
ResponderEliminarLo único que puedo decirte es que me hiciste recordar un hecho de hace algunos años en los que saliendo de un centro comercial en un semáforo me encontré con unos delincuentes, pasaron con sus armas por ambos lados del auto, al tocarlo el escalofrío me invadió y sólo pisé el acelerador, nunca supe qué hice en esas dos horas que estuve manejando, eran las ocho de la mañana y llegué pasadas las diez, 10 kms de distancia y no lo recuerdo aún.
Es algo irónico tu micro, pero como siempre logras sorprenderme.
Un beso Humberto y puñado de apapachos, te cuidas.
Cada vez que me cuentas alguna de esas historias me dejas frío, Ame. Creo que a todos nos pasa que tenemos momentos que parecen perdidos en la conciencia, pero no a todos nos sucede en situaciones tan límites.
EliminarMe dejas un poco acongojado, espero que tus apapachos pronto me reconforten.
Un beso muy grande.
Perdona, no fue mi intención, es solo que tengo la mala costumbre de leer y solo comentar lo que me provoca o recuerda el texto, prometo tener más cuidado para no dejarte acongojado, son detalles Humberto, creo que a todo el mundo le suceden, aunque si te he dejado frío es que seguro estoy equivocada.
EliminarEspero te reconforten los apapachos y si no es así, igual te dejo otro paquetito para que te envuelva cuando lo necesites.
Un momento, entiéndeme, que me haya dejado un poco acongojado no significa que quiera que no digas lo que sientes, por favor, prefiero la verdad, la sinceridad, la espontaneidad.
EliminarBueno, tal vez fue apenas una excusa para que me dejaras más apapachos.
Otros besos.
Hay algunos espacios Humberto en los que me permito ser (no te voy a decir totalmente sincera, porque siempre lo soy), pero sí dejo que si me envuelve un recuerdo simplemente lo escribo, porque son lugares especiales y se prestan para ello, aquí el detonante fue que había de distancia 25 km y saliendo media hora antes, pues no llegaba, de ahí parte el recuerdo, diez kilómetros en más de dos horas que no habría notado si es que no empiezan los cuestionamientos en casa.
EliminarBueno si fue la excusa (ambos sabemos que no, la situación no es como el pan nuestro de cada día, al menos no para quien no radica en México), yo te dejo muchos apapachos, solo cuida la figura :).
Buenas noches Humberto, buen descanso, hoy sólo te visité a ti y me retiro.
Te agradezco que seas así conmigo, Ame.
EliminarBuenas noches.
Hilarante e irónica pieza, Negro querido! Y con es manera tuya de narrar, mostrás con muy buena clase lo que hoy gobierna al mundo: la IMAGEN. Porque más allá de la excusa-en este caso, la llegada tarde y ese no saber de don Martinez...- queda claro que los targets impuestos por el medio condicionan las acciones. Que las apariencias están sobreestimadas y que poco importan las cualidades de las personas. Y te lo digo con conocimiento de causa, ser diseñadora en estos tiempos es lidiar con la bendita imagen todos los días.
ResponderEliminarSe está haciendo muy entretenido e inspirador venir a leerte y comprobar que seguimos dando pelea.
La retroalimentación, viste? ;-)
Beso, abrazo y medalla, milord!
P/D: Y no me lo tires abajo a "Olaf", su historia es tan filoso como una daga. No nos dejemos llevar por las apariencias. :D
Este cuentito tiene mucha historia detrás, BeeBee, algún día vamos a hablarlo en persona, pero te aseguro que tuve que sortear varios obstáculos para subirlo.
EliminarMe imagino que en tu caso debés estar lidiando todo el tiempo con cómo deben lucir los objetos, así que la tenés mucho más clara que yo.
¡Dando pelea, si estamos ganando por paliza!
Ah, y no creas que por llamar 'popular' a Olaf lo estoy menospreciando, pero es de esos que gustan porque sí, vos sabés cómo es.
A big kiss, my Dearest.
La propia esencia del relato pasa de irreal a real . Un abrazo
ResponderEliminarLa propia esencia del relato pasa de irreal a real . Un abrazo
ResponderEliminarTienes razón. Muchas veces no sé ni dónde estoy parado, Mery, la ficción es parte de mi realidad. Pero me gusta ;)
EliminarUn beso grande y muchas gracias.
Te lo pongo así: me voy a fumar tres paquetes de Marlboro por las mañanas sólo para darme cuenta que la vida es más efímera que un gorrión que se enamoró de un cóndor...
ResponderEliminarUn abrazo Humberto Cid.
A mí lo del gorrión y el cóndor me pareció una bonita imagen, porque comer rima con coger, como Cid con Campeador.
EliminarUn abrazo, amigo.
Mi querido Humberto,
ResponderEliminar(a ver si ahora no se pierde mi comentario)
Como cada vez que te leo, me quedo con la emoción de la sorpresa, con la gratitud de tu regalo siempre inesperado y me voy encantada de leer con la emoción que proporcionan tus historias.
Un gran abrazo y un gracias.
Muchas gracias, Beatriz, aunque no nos 'veamos' tan seguido como antes, eres una de esas personas que siempre recuerdo, querida por todos los escritores.
EliminarUn beso grande, gracias a ti.
Un letrero en la ruta:
ResponderEliminar- Reduzca 40km . El tio obedeciente frena y continua;
Un poco mas tarde :
-Reduzca 20 km. Rabioso el hombre continua aun mas lento hasta un tablero:
-Bienvenida a Reduzca !
Carinosamante.
Ahí está el asunto, seguro que la empresa de Martínez quedaba en Reduzca y por eso demoraba tanto.
EliminarUn beso y muchas gracias, Manouche.
Me has hecho sonreír con ese final. Está claro que la empresa del señor Martínez perdonaba las faltas de puntualidad, pero no el no respetar las apariencias. Cuántos viven de eso, de meras apariencias...
ResponderEliminarUn abrazo, estimado Humberto.
No quiero exagerar, pero creo que la apariencia es lo que más cuenta en esta época, Isabel.
EliminarTampoco es que le quite importancia a cómo nos mostremos, pero no lo es todo, claro.
Un abrazo, amiga.
Muy muy bueno Hum...siempre me recriminaron en casa que carezco de ambición y la verdad es que eso me generó siempre una gran duda, y es si eso implica ambicionar absolutamente todo, y me refiero a lo personal y material... en todo caso, siempre he ido haciendo feliz a mi corazón y mi última adquisición es una moto.. jajajajjaja
ResponderEliminarUn beso enorme y gracias por matizar de colores un final No-Triste Muaaaaaaaaa!!!!
Escucho muchas veces que dicen eso: no tienes ambición, cuando muchas veces la mayor ambición puede ser desear sin aspavientos, ¿no?
Eliminar¡Una moto! Qué bueno, pero cuídate.
Muchas gracias por estar siempre.
Besos.
A ti por seguir aquí..pequeño placer de la vida..
EliminarEres una persona muy dulce...
Eliminar¡qué barbaridad! pero esas incongruencias tienen las empresas sin alma, para las que somos simples números.
ResponderEliminarComo para el Estado, la escuela, el hospital y así, la lista sería enorme. Si es tan interesante la diversidad.
EliminarUn abrazo, Tracy.
Hola Humberto
ResponderEliminarYo a estas altura de la vida, paso de la imagen que muchos ejecutivos puedan dar, claro que como tu bien dices el Land Rover estaba feito una merda ,,, aún así no hay escusas que valgan para ser impuntual, un día si, dos puede, tres a la puta calle ( y perdona la expresión pero es así, tal cual). Lo considero una falta total de respeto hacia todo el mundo sea en el trabajo, o quedando para tomar unas cervecitas con los amigos. En esta vida solo es excusable cuando la novia llega tarde al altar ( pero este iba de traje de gala pero no de boda ).
Espero que el prota, pueda pagar el ford a plazos ahora que está en la lista del paro, lo mismo al poco se compra una bicicleta; es una buena opción se ahorrará en gasolina, disgustos del taller y verá la vida desde otra perspectiva.
Yo hace tiempo que aparqué mi coche, y ahora soy más feliz, ya ves, yo que no podía vivir sin mi carro ( como dicen por ahí)
Y ahora un reproche ( es bromaaaaaa) espero que algún día tengas tiempo a pasarte por mi blog, aunque solo sea para saludar jajajaja
Besos y como siempre un placer leerte
La impuntualidad suele ser considerada una marca de nivel, de jerarquía, pero creo que a Martínez le pasaba otra cosa, no es que quisiera llegar tarde por eso. Tengo la impresión de que su destino estaba marcado y que no iba durar mucho allí, hiciera lo que hiciese.
EliminarComo tú, yo también deje de conducir, hace 7 años, creo, que el problema se lo haga otro.
Perdona, Coté, te aseguro que en los últimos 10 días pasé por 300 blogs, pero es casi imposible devolver el afecto de la misma forma, ya me anoto para visitarte hoy.
Un beso y muchas gracias.
Nada que perdonar, Humberto. Era para pincharte un poco jajaja. En serio con la cantidad de seguidores y con los comentarios que tienes es imposible visitarnos a todos, lo entiendo, lo comprendo y te digo más: yo en tu lugar me volvería tarumba ( vamos loca , pediría la dimisión, lease : carta de despido voluntario)
EliminarMuchos besos y muchas gracias
Te libero de la responsabilidad de contestarme :P, no quiero hacerte trabajar más¡¡¡¡¡¡¡¡
Eliminarbesitos y cuídate
Hace rato que yo estoy medicado con benzodiazepinas por el blog, jeje.
EliminarAl final te respondí.
Más besos.
Por si te pica la curiosidad .P
ResponderEliminarhttp://palabrasaldesnudo.blogspot.com.es/2013/09/agua-y-tierra-perfecta-fusion.html
eso si, como dicen en mi tierra amodiño - sin prisas-
Una confesión por la velocidad, por las prisas, por querer cumplir me diagnosticaron agorofobia , que bien verdad?
Mas besos
Todo tiene su precio, menos la vida, así que hay que cuidarla.
EliminarGracias por el link.
Más besos.
Un jefe siempre es un idóneo receptor de críticas no constructivas, Humberto; y un subordinado, siempre es alguien dispuesto a proyectar en su jefe...
ResponderEliminarUn besazo!
Sete
Concuerdo contigo, es muy difícil ocupar una posición jerárquica y ser apreciado o reconocido, no digo que no suceda, pero no es lo más común.
EliminarUn beso, muchas gracias.
Supe tener un jefe que decía que se le debía dar a la imagen un 50% de importancia en un trabajo. Ahí es nada... Besotes!!!
ResponderEliminarNo soy cultor de 'lo esencial es invisible a blablablá', pero tampoco lo soy de la imagen, creo que hay que tener equilibrio.
EliminarUn beso y gracias.
Se me ocurre que podría ser el guión de uno de esos extraños comerciales de coches que se ven en la televisión española. Un guión original y algo kafkiano.
ResponderEliminarSaludos. Borgo.
Me gustaría ver uno, luego me fijo si aparece alguno en youtube, ahora me dejas con la espina.
EliminarUn abrazo, Borgo.
Vivimos de imagen, de vender humo. Me gusta la crítica que encierra.
ResponderEliminarCada vez se vende más humo, y ¿sabes qué? Cuesta bastante caro.
EliminarSiempre trato de dejar algo más que palabras, aunque no siempre lo consiga.
Un abrazo, Miguel Ángel.
Ser diligente pone en entredicho el trabajo de los demás.
ResponderEliminarSalu2 diligentes.
Mejor todos parejitos, sin demasiada alharaca.
EliminarUn abrazo y gracias, Diego.
Hmmm, no sé, me parece que se habla de más de una velocidad acá...Tampoco hay que ser savant, el título lo dice claramente. Pero se nota que la gente tiende a juzgar rápidamente según el vehículo que uno uso. No es nuevo. De eso vive la industria automotriz. El concepto de "Pussy Magnet" data de la época de los Hot Rods. En fin, lo bueno es que sin laburo, es más fácil mantener un Ford que una LR. Es más puede conseguir laburo de remisero. Esperemos que sea puntual. Abrazo!!
ResponderEliminarNo aclara que Ford es, pero sí, de remisero podría andar, por la distancia, debe vivir en Castelar o algo así, por allí se usa más que el taxi: bingo.
EliminarEs así, Ato, más de una velocidad, Savant o no. Es que el auto es un símbolo fálico, como hablaba el otro día, para muchos tipos es más importante que su mujer... es que hay cada esposa.
Un abrazo, amigo.
Dicen que detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer. En este caso, lo que había era un gran coche. Lástima que lo supo en el momento que lo despidieron.
ResponderEliminarSaludos cordiales.
Al menos con el otro auto volaba, ¡y no necesitaba drogarse!
EliminarUn abrazo, Antonio.
No por mucho madrugar amanece más temprano... o vísteme despacio que tengo prisa... Me pregunto que hubiera pasado si este hombre hubiera decidido coger la bicicleta, seguramente habría llegado con mucho tiempo de antelación y se hubiera podido tomar un buen café en algún bar, mientras se leía cualquier periódico deportivo, o no...
ResponderEliminarEs verdad que el hecho de tenerlo todo, nos relaja demasiado y acabamos por no sacarle el máximo rendimiento, pero en cuanto vamos más apretados estamos más alerta y exprimimos más nuestras condiciones. Quiero decir que el hecho de tener un cochazo y una buena carretera, no te garantiza que vayas a llegar antes.
Un buen relato, que invita a la reflexión, ahhh ! y lo siento por el señor Martínez, nunca es grato perder un puesto de trabajo. Un abrazo, amigo escritor !!!
Como decía más arriba, hace 8 años que dejé de usar un auto, me traía demasiados problemas, principalmente por el nivel de violencia de los conductores, ahora uso mucho la bicicleta para transportarme y ¿sabes qué? En muchos casos llego más rápido que con un auto, es que el tráfico de Buenos Aires está muy difícil.
EliminarPerdón, me divagué.
Muchas gracias por tu comentario, Antonio, un abrazo.
Se me ocurre que en esa empresa todos los subordinados se llaman Sr. Martínez: el primero ¿por qué va a cambiar si le va bien? Tiene al Director General de su parte. El segundo tenía que adaptarse a lo que se valoraba en esa empresa y como no lo hizo pues fue despedido.
ResponderEliminarUn abrazo Humberto :)
Una empresa de Martínez, un mundo de Martínez. Entre nosotros que aquí no lee nadie, hay una Martínez muy cercana a mí, este relato está un poco dedicado a ella.
EliminarBesos, María Pilar.
-Tirando balones fuera- ya la había reconocido es el/la Gerente General que le ha tenido que decir el "chivato" de turno que el Sr. Martínez llegaba tarde, claro como el/ella llega aún más tarde no lo puede ver.
EliminarEstos personajes de las empresas Sr. Martínez se reproducen como clones.
Me gusta la chispa sarcástica irónica de algunos de tus relatos.
Y a mí me gusta esta complicidad que se da con muchos de los amigos que vienen a leer, porque la chispa sin gas no enciende nada.
EliminarY más besos todavía.
Ups! Cê me agarrou viajando de regresso e publicou. Agora vai esperar mais um pouco para ler o meu sempre hilariante comentário jajajajajaja.
ResponderEliminarHasta luego!!!!!
Beijinhos Humber.
Eu sempre te espero, minha querida, fica à vontade...
EliminarBeijos.
Graciasssss!!
EliminarÉ isso aí!!! A empresa dar um Range Rover para quem não sabe utilizá-lo. O que ele fez, mudar para um carro velho, mais economico, não preenche de todo, o perfil de um alto executivo.Isso de chegar cedo é para o pessoal trabalhador.
Agora pergunto-me eu, se o caminho tinha 25 km., como é que com o R.G. ele percorria mais de 60?? Mistériooooo!! Ele era tão lento a pensar que nem se apercebia que andava às voltas??
O que interessa é marcar a diferença.
Beijinhos Humber.
Flor
Esse tal perfil é o que estragou a vida do Martínez, minha querida, somos o que mostramos, às vezes infelizmente.
EliminarAcho que ele ficava indo e vindo pela mesma estrada sem perceber que só ficava no mesmo lugar.
Beijinhos, Flor.
Cê acha? Somos o que mostramos ou mostramos o que não somos?
EliminarDepende muito da pessoa, há quem mostra o que não é, mas isso sempre acaba mal, é uma opinião, óbvio!
EliminarFalou ;)
EliminarLa corporación tiene razones que la razón no comprende. Por eso amamos tanto a la corporación.
ResponderEliminarAbrazo, HD.
Es que todos somos parte de ella en algún sentido, no creo estar tan equivocado.
EliminarUn abrazo, Rob, muchas gracias.
Quizás se le terminó la adrenalina que le daba llegar con retraso y se estancó en la monotonía de los horarios establecidos.
ResponderEliminarEn cualquier caso los cuenta-Kms de los coches más antiguos son más fiables.
Abrazos.
Es un punto que nadie tocó, Pedro, me gustó, tal vez el gran problema haya sido el cuentakilómetros.
EliminarUn fuerte abrazo.
Nada como conducir un coche pequeño y lento para disfrutar del paisaje y llegar contenta al trabajo.
ResponderEliminarQue empleados más solidarios! Por acá nos desaceleran la economía y nosotros desaceleramos en el lugar inapropiado.
Un abrazo
Y por aquí ya solo queda inercia, nos movemos porque... espero, ¿nos movemos?
EliminarY ahora no solo imagino tu voz en el comentario, sino el corte de cabello ;)
Muchos besos.
La ironía de la vida, se la tenían jugada con él de algún modo lo hubiesen despedido.
ResponderEliminarSaludos.
Es así, mi querida Mari, por algún lado iba encontrarle el Destino.
EliminarUn fuerte abrazo.
Marta, tú fuiste la primera en conocer que existía esta idea, pues todavía no era relato, ¿recuerdas que te dije que mientras traducía se me había ocurrido algo pero que...?
ResponderEliminarBueno, lo tenía terminado el viernes, sin embargo dudé mucho en subirlo, ya ves.
No sé si conoces la paradoja de Aquiles y la Tortuga, por allí viene la cosa, aunque me permití mechar algo de crítica social (qué pretencioso).
Pues bien, estoy cada vez más convencido de que nos manejamos más dentro de una mecánica cuántica que de la mecánica newtoniana, pero no quiero explayarme al respecto, temo que vengan a buscarme unos señores muy fuertes vestidos de blnaco, mejor pensemos que se trata de galimatías, como bien indicas.
Aquí y ahora, sí, pero ¿dónde es aquí?
Muchos besos, Marta, y muchas gracias también.
Ya se ve, apurado o lento, siempre se llega al mismo lugar. La desolación. Un abrazo, maestro.
ResponderEliminarAsí es, Darío, una desolación, no sé si voy a poder seguir escribiendo después de este hallazgo.
EliminarUn fuerte abrazo.
Hombre eres la leche!!
ResponderEliminarVenir a visitarte es muy agradable, amigo disfruto de tu literatura y de tu amabilidad.
Efectivamente Humberto, soy uno de ese grupo selecto.
Enhorabuena.
Muchas gracias, Pedro, ¿alguna vez te conté que no sabía qué significaba ser 'la leche' y que una vez casi lo tomé a mal? Esas cosas del idiomas español y sus tantas versiones.
EliminarUn abrazo, amigo.
No es una expresion muy culta, disculpa Humberto aqui tenemos muchas con leche, te dejo otra.
EliminarPedir leche a las cabrillas, luego me dices que es, jeje.
Nada de pedir disculpas, se habla como se siente, admiro la espontaneidad.
EliminarYa lo averiguaré, no lo dudes.
Más abrazos.
Hope you are doing well.
ResponderEliminarThank you so much, Denise.
EliminarCheers!
La suficiencia tiene que llevar su "kit completo" las ironías de nuestra actual civilización, de ahí nacen tantas guerras en cuanto a la apariencia y el vacío en el ser.
ResponderEliminarHumberto con tu bisturi en tu mente analítica y tu pluma en tu mano nos DAS EN LA CARA con la cruda realidad de una sociedad de marketing de posicionamiento.
Besos muchos ♥♥♥
Lo de 'kit completo' me gustó, Tramos. Pues no hay forma de desglosar las causas y efectos de la apariencia.
EliminarMuchas gracias por tus palabras.
Muchos besos también.
Aclaro, tampoco es que sé tanto de física cuántica, en esos terrenos toco de oído, como se dice, pero aun así me gusta tocar.
ResponderEliminarLos esos ya son demasiados ;)
Que bueno, se fastidiaron porque echarle era su ley motiv, y no la puntualidad. Nunca llueve a gusto de todos menos cuando se trata de festejar, entonces todos de acuerdo.
ResponderEliminarMi conclusión es que no te puedes fiar de nadie ni de nada y menos de los cuentakilómetros. La tecnología también nos la juega.
Muy ameno y como siempre certero.
Bss
Así de simple, Katy, aunque tuviera el auto que tuviese, llegara tarde o temprano, todo se va al demonio cuando quieren echarte.
EliminarCon relación a los cuentakilómetros, más de una vez me ha pasado que no coincidía la cifra que me indicaba con la de las placas en la carretera. Y ni te digo si quieres comprar un auto usado, los números del cuentakilómetros son lo más engañosos.
Muchas gracias por ser siempre tan amable.
Un beso grande.
Porque eres grande por eso te admiro y algo más.. ;P
ResponderEliminarNo te creas, no paso de 1 metro con 77.
EliminarEl relato no responde tanto a la ficción, el mundo de los negocios habitualmente transita por las falsas apariencias.
ResponderEliminarHay ciertas ficciones que en determinados ámbitos son realidades contundentes, Sergio. También se da lo contrario.
EliminarUn fuerte abrazo.
Olá meu querido HDib, vai entender as corporações né ? Meu querido escritor, confesso que me perdi no tempo, no tempo das coisas, das situações, das idas e vindas do sr. Matinez (acredito que seja da natureza da tua escrita, teu realismo fantástico que queira ou não corre em teu sangue, mas vou ficar me devendo um entendimento melhor, é meio assustador, parece que perdi a mão, de qualquer forma o sr. Martinez sendo despedido por ter achado uma solução para o problema dele, realmente me faltou cérebro rs...muito bom estar aqui, te ler, tentar entender, pelo menos minha mente está salva por mais alguns anos, tou tentando ler, tou tentando ler rs...
ResponderEliminarps. Carinho respeito e abraço.
Não fique constrangido ou confuso, rapaz, o negócio dos quilômetros não é o principal deste conto, o mais importante você pegou de vez.
EliminarUm forte abraço com o carinho dos conterrâneos.
¡Malditas apariencias! En demasiadas ocasiones, los símbolos externos son el envoltorio de otras disfunciones.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es muy difícil para muchos ser como se muestran, o mostrarse como son, siendo tan sano... creo, es que ya me perdí con tanta apariencia.
EliminarUn fuerte abrazo, Francisco, y muchas gracias.
Me ha costado mucho (he tenido que cambiar la ciudad de sitio varias veces) pero al fin he conseguido su puesto. Y su coche anterior.
ResponderEliminarAbrazos, siempre
Lo imaginaba, sabes que pensaba quién sería el sucesor, pero te advierto, ¡cuidado que las reglas de la corporación nos afectan a todos!
EliminarUn abrazo y muchas gracias, Amando.
¡Pues vaya!
ResponderEliminarQuiero que sepas que tus comentarios siempre me gustan, qué tanta verba...
EliminarUn abrazo.
:), te vas a aburrir de mis cometarios,
ResponderEliminarUn beso.
:)
:)
Jamás, Amapola.
EliminarUn beso y gracias por estar siempre.
Curioso giro literario el de este texto.
ResponderEliminarMe paso, Humberto, y me paso para quedarme con tu permiso.
Un saludo
Bienvenido, Trovador, haz de este espacio tu lugar también.
EliminarUn fuerte abrazo.
UFFFF ESA IMAGEN... AQUI EN MEXICO PASA LO MISMO, TE TRATAN SEGUN TE VEAS, AUNQUE SEAS UN CHINGÓN SI NO TIENES UNA BUENA IMAGEN TE TILDAN DE DON NADIE...
ResponderEliminarUNA MANERA MAS DE DISCRIMINAR PERO... ES UNA REALIDAD REAL JAJAJAJA
UN PLACER PASAR Y LEERTE.
ABRAZOS
CARLOS
¿Y tú crees que aquí no sucede lo mismo?
EliminarTengo la suerte de conocer muchos países, en todos existe esa discriminación por el aspecto, pero hay países que se llevan el premio a la intemperancia.
Un fuerte abrazo, Carlos, muchas gracias por tu dedicatoria, quería decirlo aquí también.
Humberto
ResponderEliminarPara além do aspecto literário, que é perfeito nos teus textos, gosto de agarrar o conteúdo para poder reflectir. A ironia da vida é sempre por ti explorada com mestria. O paradoxo do texto reside na exterioridade - aspecto tão importante para o comum dos mortais.
Abraços
Ninguém pode escapar das aparêmcias, mas não devemos usá-las como a essência do ser, como o que, lá no fundo, somos.
EliminarUm forte abraço Maria, estou te devendo uma visita.
Son las contradicciones de la vida.
ResponderEliminarUn gran relato que significa mucho.
Un beso, Humberto.
Me alegra que creas que significa mucho, te aseguro que a mí éste me costó más que otros que parecen más complejos.
EliminarUn beso, Amalia.
Hoy vivimos de las apariencias, la imagen, lo que brilla... Lo demás es secundario y como te tilden de pobretón vas a la calle directamente, lo he vivido. Me ha encantado tu cuento, como siempre, me has hecho recordar momentos de muchos trabajos por los que he pasado... Experiencias que ya son cuentos... Un abrazo grande.
ResponderEliminarCuando un relato gusta, y ese placer me lo transmiten con tanta sinceridad, me siento más que halagado, Julie.
EliminarMuchas gracias, un fuerte abrazo.
Hola Humberto, aunque hace tiempo que no entro para hacerte un comentario, lo cierto es que te leo siempre, me encanta todo lo que escribes (bueno, esto creo que ya te lo he dicho en alguna que otra ocasión) todos tus relatos me hacen pensar y este no podía ser menos. Me encanta tu ironía, tus relatos siempre tienen ese puntito irónico realista que atrapa y hace que sin quererlo te sumerjas en la historia. Siempre es un placer leerte.
ResponderEliminarUn abrazo
Voy a confesarlo... te extrañaba. Es que uno se acostumbra a la gente que además de leer con ganas, siempre deja su cariño.
EliminarMe alegra leer tu comentario.
Un fuerte abrazo.
Cuanta verdad hay en tu cuento y ello ocurre a diario e incluso los ladrones ya ván con trajes de marca a robar
ResponderEliminarGracias por compartir
Con cariño Victoria
Trajes de Kenzo o Armani, así de cierto.
EliminarMuchas gracias a ti por dejar tu marca.
Un abrazo.
¡No es cuento tu cuento!!!¡Fantástico y verdadero!!!pero me produjo un poco de tristeza.Martha
ResponderEliminarEs sorprendente, lo decía hoy, cómo impacta en cada persona este relato, cuando lo escribí no pensé en la lástima, lo que no significa que no esté allí.
EliminarUn gran abrazo, Martha, siempre es un honor tener a una artista de tu talla en este blog.
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ResponderEliminarJajaaja caray! Me recuerda el viejo adagio, como te vistes te tratan!
ResponderEliminar¿Y no es cierto?
EliminarTengo anécdotas, te lo aseguro.
Un abrazo, Gary.
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ResponderEliminarTe respondí más arriba, María Rosa, muchas gracias.
EliminarNo sé que puede haber pasado, yo sólo puse un comentario, lo siento Humberto,
EliminarNo te preocupes, suele pasar.
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ResponderEliminarYo conocí a un tipo que siempre decía que cuando se quiere vender algo, lo que sea, un servicio, un producto o la fuerza de trabajo, hay que hacerlo a un precio escandaloso o no te toman en serio, esta historia parece de algún modo ratificarlo. Qué mundo este...
ResponderEliminarIgual el señor Martínez debió replantearse la ruta en lugar del coche, especialmente en un mundo donde la imagen parece ser tan determinante, pobre...
Genial Humberto, me pregunto donde iría este hombre para recorrer tanto sin llegar, claro que igual es que su tiempo no es lineal, igual es circular, elástico, inverso, o ni siquiera es tiempo...mmm...curioso :)
Un beso
Es el tiempo del Sr. Martínez, para mí que vive solo, no me lo imagino con alguien, por eso siempre es lo mejor estar con un amor cerca.
EliminarPerdón, me deliré de nuevo.
Un beso, Nurocas.
Qué pena que solo interesen el exterior de las personas y de las cosas, cosas inútiles en muchos casos.
ResponderEliminarPero es la pura realidad y ya está.
Me gusta tú relato.
Saludos
Creo que lo comenté más arriba, pero yo tampoco soy de los que dicen que solo importa el interior, el frasco me parece importante, pero jamás es determinante.
EliminarUn abrazo, Pamisola, y bueno, para mí también ;)
Lo que son las cosas... Más vale dar una buena imagen que hacer un buen trabajo... No es algo muy ficticio esto por desgracia...
ResponderEliminarBesotes!!!
No sé por qué muchos creen que es un relato fantástico, ¿por lo de la distancia? Eso es una nimiedad.
EliminarUn beso grande, Margari.
¡Ay humberto!, ya estoy muy vieja para decifrar estos misterios.
ResponderEliminarLlegó tarde con el auto de sepentaytantos caballitos y temprano con un auto convencional.
Y luego lo despiden por...llegar temprano.
Uy! pues songo le dio a borondongo, borondongo le dio a Betsabé, Betsabé le pegó a Muchilanga, le dio burundanga, le jincha lo pié.
Bueno, eso cantaba Celia Cruz, cuando no entendía lo que pasaba en el mundo.
Recibe un saludo medio triste por todo lo que está pasando en mi país. Por más que le hago no puedo ser optimista: DK
Querida Dora, si lo lees con detenimiento y quitando el tema de las distancias (lo cual es anecdótico) vas a entenderlo, pues no tiene mayores secretos, basta con mirar lo que sucede en la sociedad actual.
EliminarMe entristece mucho lo que me cuantas de tu país, estoy al tanto porque tengo dos amigos allá y ya están por volver a Brasil, dicen que se ha vuelto imposible tener una vida.
Un beso siempre grande y de corazón.
Muy apropiado el título, VELOCIDADES, las que marcan todos los ámbitos que nos involucran en el engranaje de la sociedad. Sin duda, hay ejemplos que no deben progresar según en qué, y desgraciadamente el buen hacer, no siempre está bien visto.
ResponderEliminarSiempre un placer pasar por esta casa.
Saludos.
Como bien dices, la sociedad es un engranaje, no creo estar equivocado al decir que no podemos salir de él, pero podemos elegir qué pieza ser, si una que gira rápido o una que gira lento, todas tienen sus pro y sus contra, y todas son importantes.
EliminarMuchas gracias por tu comentario.
Me ancanta ver algo que siempre veo y que siempre me aplaudo a mi misma aunque a veces no a todos les gusta...Hay que ser siempre autentico como uno es .No siempre hacer o ser lo que otros quieren te da el triunfo y la aprobacion con los demas, en cualquier aspecto de la vida que lo quieras ver...Gracias por estos relatos tan interesantes y con tanto mensaje que interpretar.
ResponderEliminarUn abrazo!!!
En mi opinión (y es solo una opinión, aclaro) es mejor perder con las propias armas que ganar con las armas de otro.
EliminarMuchas gracias por el aliento, Mayra.
Un abrazo.
Apariencias, apariencias, apariencias. Tristemente casi todo se rige por ellas, aunque no voy a ser hipócrita y decir que no son en parte importantes hay gente que se pasa de vueltas.
ResponderEliminarLa nueva imagen de la cabecera le hace justicia a tu "Ficción súbita".
Un abrazo!
Hay gente que da más rosca que lo que el tornillo puede, como escuché decir.
EliminarLa cabecera es la original, de hace varios años, pero la extrañaba.
Un abrazo, DK, te llamo así porque ya te tengo confianza ;)
El comportamiento humano dentro de una empresa es totalmente fascinante y delirante. 49 años en una misma empresa me ha mostrado de todo. Inútiles que trepan con palotadas a jefes soberbios. Personas válidas denigradas por envidias de inútiles, sin opción a defenderse. Un teatro imprevisible.
ResponderEliminarMarcos, ya te extrañaba, es que estoy de aquí para allá y no puedo visitarlos a todos, en breve paso por tu espacio, gracias por la visita.
EliminarUn abrazo.
Las apariencias conducen en muchas ocasiones nuestra acelerada vida.
ResponderEliminarMe he tomado un descanso bloguero este verano pero ya he vuelto. Besos!!
Betriz, otra de las personas que extrañaba, qué bueno es verte de nuevo.
EliminarMuchas gracias por el comentario.
Un abrazo.
¡Cómo son las cosas! Está claro que había muchos interesados en que lo dispidieran, los subordinados ya estaban preparando el festejo, sospecho que al dejar de llegar tarde bajaron el ritmo de trabajo a propósito para hacerlo notar y el cambio de vehículo, con el consiguiente cambio de imagen aceleró el proceso. Si deciden echarte, te echan, hagas lo que hagas.
ResponderEliminarBuen relato Humberto, siempre nos haces recapacitar sobre algo.
Abrazos admirados.
Lo estaban bombardeando por todos los frentes, caer iba a caer, pero no se sabía dónde.
EliminarMuchas gracias por tu comentario, querida Yashira.
Hola. De nuevo llego a leer un buen mini-gran relato. Está visto que las empresas si quieren echar a uno, le echan jaja. Y sobre todo en España con esta crisis. En fin, me ha hecho sonreír y hacía mucho que no sonreía. Como siempre, mi cordial saludo.
ResponderEliminarEs una alegría verte de nuevo, Paqui, pues a pesar de que el FB nos mantenía comunicados, tu ausencia en este espacio se nota, sinceramente.
EliminarLa crisis, lamentablemente, no es patrimonio de España.
Una sonrisa es un gran halago.
Un fuerte abrazo.
Suena tan real que asusta.!!
ResponderEliminarUn saludo.
No te asustes, es todo producto de... no, no me sale, puede llegar a ser muy real.
EliminarUn abrazo y gracias por el comentario.
Humberto, un buen golpe de efecto, que lejos de parecer ficción se instala en la realidad, pues a ciertos niveles, las apariencias cuentan y mucho.
ResponderEliminarMuy original la idea y su ejecución, como siempre, brillante.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias, Nicolás.
EliminarEs la realidad lo que prevalece en este relato, disfrazado de fantasioso.
Un abrazo grande.
La vida nos depara cosas que no podemos ni pensar. Nunca sabemos qué es lo mejor.
ResponderEliminarSaludos
Creo que está bien que sea así, hay cosas que ni querría imaginar, la vida tiene que tener ese efecto sorpresa. A veces duele, pero...
EliminarUn abrazo, Beatriz.
¿Que pasó? lo has republicado?
ResponderEliminarPaso a dejarte un saludito
No entendí, es el mismo texto, ¿pasó algo?
EliminarUn beso, Coté.
Si, claro, no recorro tantos kilómetros para nada
EliminarPasó que en mi lista de lecturas de blogs, esta entrada me aparece publicada hoy, me explico subió varios puestos, ya que yo tengo los blogs ordenados según se van actualizando.
Espero que me explicara bien
Bueno así, de paso, te veo tomando café... mmmmmmm me voy a por uno que tras el almuerzo simpre me da la modorra
mas besos
Ah, ya sé qué sucedió.
EliminarComo este blog tiene muchas más (pero muchas más) visitas de España y hay una diferencia de 5 horas entre España y Argentina, cuando subo un texto, generalmente a las 21 hs. de aquí, le coloco hora española entonces todo se trastoca. Por ejemplo, éste lo subí a las 21 hs. del 16 de setiembre hora argentina, pero como en España eran las 2 de la mañana, le cambié el día, puse 17 de setiembre, entonces, a las 24 hs. de ayer, hora española, se renovó automáticamente la entrada, como si lo hubiese publicado en ese momento. ¿Se entiende?
Y siguen los besos.
Sí, señor se entiende perfectamente jajaja
EliminarClaro, cambias la hora y yo me vuelvo loca, no miento ; me vuelvo más loca, cosa que ya creía imposible
Bueno, Humberto ya te dejo tranquilo, con tu cafelito
Salud¡
Develado el misterio, así que voy a visitarte.
EliminarHoy para echarte del trabajo cualquier pretexto es bueno. Magnífico remate. Un abrazo
ResponderEliminarEs así, Antorelo.
EliminarUn fuerte abrazo, amigo.
Paradójico y excelente relato que siempre, siempre sabe a poco.
ResponderEliminarUn saludo
Muchas gracias, Alberto. Ya intenté dejar textos más extensos, pero constaté que para los tiempos virtuales no son los más bienvenidos. Así que reservo los cuentos 'de verdad' para otros espacios.
EliminarUn abrazo.
Todo por un coche! Chau, Arianna
ResponderEliminarBueno, el auto es el catalizador, yo creo que pasan otras cosas por detrás.
EliminarUn beso, Arianna.
Tu micro es tan real que asusta y es que la imagen pública a veces puede con todo....hasta con el buen hacer. En estos casos siempre pienso lo mismo "ellos se lo pierden".
ResponderEliminarAbrazos Humberto
Es verdad, tal vez Martínez fuera un excelente ejecutivo, pero se la tenían jurada.
EliminarUn abrazo, Clara.
Nunca me defraudas, dices todo de una manera que parece facil pero cada texto esconde un mundo. Asi debe funcionar tu cabeza me imagino.
ResponderEliminarMe encanto, Humberto.
Muy real, es cierto.
besazos,
Uy, no sé cómo funciona mi cabeza, pero espero que bien, je.
EliminarMuchas gracias, Luciana.
Un beso.