Caminábamos con mi novia por la orilla del Sena, era una tarde soleada, íbamos de la mano y parecían confluir todos los tópicos recurrentes y cursis que representan el romanticismo estereotipado. De pronto, un señor que venía hacia nosotros se agachó y levantó algo del suelo. Miró el objeto, nos miró a nosotros y se arrojó a mis brazos, emocionado, dándome una cantidad innecesaria de besos. Luego extendió la palma de la mano para mostrarme que lo que había encontrado era un anillo. Aparatosamente, fue probándoselo en varios dedos, pero no le quedaba, así que me lo ofreció, diciéndome: Un cadeau, pour vous, un cadeau. ¿Cadó es regalo?, le pregunté a mi novia, y agregué: mira, me lo está regalando y creo que es de oro. No consideraba correcto aceptarlo, por supuesto, pero él insistía en que me lo quedara, a la vez que me hacía entender con gestos que sólo le diera algo de dinero para comer. Agarré el anillo, evalué el peso, el color y leí que en su interior decía “18 k”. Le dije entonces al hombre: Monsieur, it’s un or ring, d’ya understand, c’est d’or? Oui, oui, me respondió él, e insistió: c’est por vous, mon ami, un cadeau. Rebusqué en mi bolsillo y encontré 3 euros con 50, se los di y en seguida comenzó un tedioso tira-y-afloje del que salí triunfador. No más de 3 euros con 50. ¿No será un embuste?, me preguntó mi chica; puede ser, le respondí, pero vale la pena probar, y me fui feliz con mi anillo de oro en el bolsillo de la parka.
Lo primero que hice al otro día fue acercarme hasta el Boulevard Magenta, cerca de la Gare du Nord, para vender el anillo. Por el peso, calculé que me darían unos 200 euros, pero una risa burlona del vendedor me hizo comprender la maniobra. Claro, no era de oro, el tipo lleva decenas de anillos falsos que arroja delante de los turistas para cambiárselos por dinero. Sí, había caído en un engaño muy tonto. Viste que era un cuento, me asaeteó con crueldad mi novia, apenas salimos del negocio. Bueno, tenía que jugarme, le respondí ya algo molesto, sólo fueron 3 euros con 50, unas monedas, nada, enfaticé.
Ahora bien, no sé si sentirme más estúpido por haber caído en el cuento del tío versión française o por estar pagando 7 euros por un cappuccino en este bar de Montmartre, donde estoy garabateando esta historia simplona como si me creyera Henry Miller escribiendo Trópico de cáncer.
No hay apuros, Jorge, entra cuando quieras, sin presiones.
ResponderEliminarUn abrazo.
Felicitaciones Humberto, mucho amor para ti.
ResponderEliminarEntonces en Francia también hay esos tipos...yo pensé que fuera sólo en Brasil jaja.
Abzs.
(ah, hablo del tipo del cuento, el viejito velhaco)! :-)
ResponderEliminarjajajajjajaj Pués..muy bueno Humberto!!!creo que en esos engaños caemos todos a veces y, duele más lo que tú dices, un cafe, 7,50!!!!Felicidades atrasada porque no te leí y hoy aquí estoy ya de nuevo!!Milll besitosss
ResponderEliminarNO SE CUANTO SERÍAN 7 EUROS EN PESOS ARGENTINOS, PERO PARECE MAS BARATO QUE 3,50 QUE SE LLEVO EL TIPO DEL ANILLO.
ResponderEliminarUNA ANÉCDOTA MUY REAL, PERO NO TE CREO, JAJA.
UN ABRAZO DESDE CÓRDOBA LA DOCTA.
CHRIS
ÇVaya...ayer te escribi y veo que no salio mi comentario!!bloguer esta fatal ultimamente.Te decía que...a quién no le pasó eso alguna vez??yo,lo mismo que tú,me sentiría timado más por el café jajajajjaja.Milll besitos
ResponderEliminarHola Humberto!!!! Una historia muy curiosa, los timos se encuentran donde menos te lo esperas.... no fue grande la pérdida!!!! sí que es un timo los 7€ del café... pero el sitio se paga y a lo grande!!!!
ResponderEliminarPor cierto... felicidades por tu cumpleaños aunque sea con mucho retraso!!!! Besos desde España.
Los timos los encontramos en cualquier lugar.
ResponderEliminarMe gusta, como siempre, eres un fenómeno.
Besos gigantes.
Muy entretenido, eres un narrador excelente.
ResponderEliminarUn saludo fraternal.
Legos
jajaja, bueno, todos alguna vez hemos pecado de ingenuos y de incautos.
ResponderEliminarLa astucia de estos sujetos, hace que sumemos experiencias aveces muy bochornosas, y solo con ello aprendamos a ser más suspicaces con el tiempo.
Abrazos alados y Feliz cumpleaños!!!...Un poco atrasado, pero con el mismo aprecio y cariño de siempre.
Jeje! Me gusta leer tus escritos, con este he acabado con una sonrisita en la boca.
ResponderEliminarGracias por compartirlos!
Bessos!