No fue por otra razón
-ni siquiera creíamos tanto en la Independencia- que subimos hasta la cima de la
colina: el General Putnam así lo había ordenado, dijo que desde allí podríamos
determinar cuántos eran y cuán lejos estaban. La mañana era muy húmeda y la
niebla no permitía distinguir el paisaje, sin embargo alcanzamos a divisar unas
sombras rojizas que marchaban en dirección a nosotros. Calculé que el soldado enemigo más
cercano estaría a 200 metros, pero detrás venían muchos más, avanzaban como
una marabunta bermeja que cubría toda la ladera. De repente, vi un fogonazo
acompañado de humo, luego oí algo que parecía un trueno y casi en el mismo
instante cayó mi compañero. La herida era mortal, los Casacas Rojas se habían ganado con justicia la fama de ser efectivos con el mosquete. De inmediato, y desde diferentes puntos de la cuesta, se multiplicó la secuencia fuego-humo-trueno,
aunque ahora se agregaba el dolor: me habían dado en el brazo izquierdo. No
precisaba mirar, sabía que estaba destrozado, el médico tendría que amputarlo,
era el procedimiento de rutina, pero no me importaba, sólo quería que desapareciese esa quemazón insoportable. Enseguida me desmayé.
Me despertó un
dolor punzante, pues me había quedado dormido con la mano izquierda aplastada
contra el libro de Historia, tenía los dedos apretados entre las páginas que
relataban la batalla de Bunker Hill. Había estudiado toda la noche y estaba demasiado cansado como para recordar más datos, pero tenía la absoluta certeza de que había estado
allí, de que nadie sabría más que yo en la clase, de que esa mañana el temible Profesor Howe no podría pasarme
por las armas.
*Texto inspirado en el cuadro "La muerte del General Warren" de John Trumbull (1786)
*Texto inspirado en el cuadro "La muerte del General Warren" de John Trumbull (1786)
Estimados amigos:
ResponderEliminarMuchas gracias por las visitas y comentarios para “Memorias futuras”.
Sigo experimentando, sigo jugando, tal vez algo bueno pueda surgir.
Un fuerte abrazo.
Humberto.
Espectacular. Me comí la angustia de la batalla. Pero en realidad casi casi.....yo leía de esa forma cuando era chico.
ResponderEliminarUn gran abrazo!
Cuando no puedes con tu enemigo, únete a él: ahora leo literatura barata antes de dormir, de esa forma tengo sueños muy livianos.
EliminarUn abrazo y muchas gracias por aquello.
Cuando no puedes con tu enemigo, únete a él :) así es
EliminarMe ha encantado ese sueño con todo lujo de detalles
Un abrazo con ternura
Muchas gracias, Patricia, otro abrazo para ti.
EliminarYa decía yo, hubo explicación lógica.
ResponderEliminarEl general Putam...adre.
Perdón, no pude evitarlo.
Nunca te había dicho me gusta como haces uso de ese tipo de palabras, -hay muchas- por ejemplo "marabunta", recuerdo sólo a una persona que usaba esas terminaciones que tienes en tus cuentos, a mi madre.
No sé cómo tomarlo, mi querida Bellarte, parecerse a una madre no es el mejor halago... bueno, no sé, ya me perdí en los nuevos estilos de vínculos.
EliminarMARABUNTAAAAA...
Te entiendo, Humberto, a mí me pasó algo similar con un libro de Baudelaire. Calcula la pesadilla.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ya lo dije antes, hay que seleccionar qué se lee antes de dormir, parece que al adolescente de la historia le fue muy bien, ¿no?
EliminarUn abrazo.
Que bien viviste la historia en tus sueños con todo lujos de detalles.Y ya llevabas eso de ventaja para tu lección de historia.
ResponderEliminarCuantas veces se queda uno atrapado en la historia que lee y siente que es parte de la trama.
Un saludo Humberto.
A mí me atrapó esta trama, ella es la culpable de que casi no haya podido dormir anoche.
EliminarUn beso, Bertha, muchas gracias.
También me hizo recordar la serie que yo adoraba de niño, "El túnel del tiempo", donde los protagonistas conocían la historia y sabían la que les esperaba si no rajaban. Abrazo, Humberto.
ResponderEliminarBueno, en realidad siempre los salvaban... Me hiciste pensar, en la serie los tipos siempre llegaban en el momento justo de la historia, en plena batalla de troyanos y aqueos, el día del hundimiento del Titanic, la mañana que bombardearon Pearl Harbor... ¡qué mala suerte tenían!
EliminarUn abrazo.
Sigue experimentando Humberto, porque cada día te superas. Para tus lectores es todo un placer pasar por aquí y dejar nuestras huellas, disfrutando de la imaginación que tú derrochas.
ResponderEliminarBesos y un abrazo desde mi mar.
Muchas gracias, Yashira, siempre eres muy amable con tus comentarios, lo valoro de corazón.
EliminarUn beso.
me gustan tus historias que lo sepas!!
ResponderEliminarme gusta que en tan poco espacio puedas destilar tantas ideas e imagenes!!!
me guuuuuuuuuusta!!
Muchas gracias, Gary, es muy halagador tu comentario, lo acepto con toda humildad.
EliminarUn abrazo.
Parabéns pelo excelente blog.
ResponderEliminarMuito obrigado, Patrícia, em breve dou um pulinho pelo seu.
EliminarBjs.
¿Cuando se lee un libro en que personaje nos convertimos?, al hablar de un libro con los amigos ò con mi familia siempre pregunto lo mismo, ¿que personaje del libro habeis sido durante la lectura?, las respuestas mayoritaria es, El Protagonista, la verdad que es difìcil ser otro personaje, yo cuando lo intento siempre vuelvo al personaje principal, ¿serà un defecto de lector? ò quizàs mi ego no quiere jugar a perdedor.
ResponderEliminarMuy buen relato y como siempre sorprende en su desenlace.
un abrazo
paco
Hace unos días me preguntaba algo que está asociado a lo que dices: cuando leemos 'para dentro', ¿podemos hacerlo con otra voz que no sea la nuestra? Yo lo intenté, pero no podía avanzar más de dos líneas.
EliminarMuchas gracias, Paco.
Un abrazo.
El único libro que recuerdo que me haya transportado de esa manera fue "Los Miserables", haciéndome sentir un personaje más, ser parte de la historia, estar inmerso en las lineas escritas como si allí nos ahogáramos.
ResponderEliminarGran texto Humberto!
Abrazos!!
En el final, 'Los miserables' me hizo lagrimear, aunque suene a mariconada.
EliminarMuchas gracias, Etienne.
Já estava tão entusiasmada com a história e de repente... estavas a sonhar. A que horas era o exame?? É que geralmente a meio da manhã já não nos lembramos do que sonhámos jajaja.
ResponderEliminarGostei muito!
Beijinhos
Flor
Acredito que o exame era às 9.00, mas ele chegou bem cedo, queria rir na cara do professor Howe.
EliminarMuitos beijos, Flor.
Muy bueno, yo recordé las épocas pre evaluación de la Universidad, cuando de tanto estudiar, me sentaba en la cama y hacía cálculos matemáticos verbalmente...jajaja. Aunque también pude sentir el dolor del brazo, o será porqué el otro día caí sobre él y me lo rompí. Besos Humberto, me encantó. Estoy volviendo!
ResponderEliminar¡Estás volviendo, es verdad, eso es bueno!
EliminarYo creo que el dolor lo sentiste porque te has caído sobre él, nada más...
Un beso.
Yo también, a veces me dormía sobre os libros de cálculo y, soñaba con ejercicios que nunca pude resolver.
ResponderEliminarUn abrazo.
Bueno, menos mal, si me decías que resolvías cálculos inimaginables, habría creído que la tuya se trataba de una Mente Brillante.
EliminarGracias, Rafael.
yo he estado apunto de dormirme leyéndote Humbreto,sin acritud te lo digo,pero he resistido hasta el final, no deseo medalla alguna, ni una simple mención especial, sólo un abrazo... y si hay salvas apunta hacia otro lado.
ResponderEliminarun abrazo.
¿Sabes que a mí me pasó igual? ¡Por favor! Lo peor es que yo no puedo escapar de mí mismo, tú sí, ¡no sé por qué no lo hiciste! Lo único positivo que veo en este blog es que -al menos- uno puede decir lo que le plazca. Uff...
EliminarVa un abrazo, por supuesto.
gracias.
EliminarPues sigue experimentando jajaja!!!
ResponderEliminarEres verdaderamente genial, especialmente en esos finales
Y te confieso que tengo la tendencia mientras te leo, a imaginarme con será la sorpresa final...pero nunca atino jajaja!!!
Besossssss!!!!
Bueno, tarde o temprano se descubre el truco del mago y allí es donde todo pierde encanto... mejor no busquemos verdades que sólo quieren ser secretos.
EliminarMuchas gracias, Gizela.
Un beso.
Ahhh!!! que genial, yo pensé que de verdad le iban a amputar el brazo
ResponderEliminarsaludos, me encantó, y quien no se ha quedado dormido y ha soñado las historias que leyó en los libros?
Ayer soñé que era Humberto Dib, pero por suerte muy pronto me desperté de semejante pesadilla, fue una de las peores que he tenido. Ni quiero recordarlo.
EliminarUn beso, mi querida Ave.
Ya sabés que mi mente es volátil... Vaya novedad! Pero mirando la pintura y leyéndo la historia, sentí algo parecido a cuando estuve en la Torre de Londres. Viste el sector donde se exhiben las armaduras los petos... Es como que al ver eso te das cuenta la forma en que combatian. Te pone los pelos de punta. De verdad era cuerpo a cuerpo. Nada de misiles teledirigidos, ni aparatos sofisticados...
ResponderEliminarES necesario que te diga que me gusta esta onda? Calro que no.
Ya lo sabés. Jajjaa!!! Great work!
Kisses milord!!! See you soon (really) ;)
Lo mismo pienso, esos sí que eran hombres, ahora nos convertimos en unos mariconazos que nos arrojamos flechas verbales. Que vuelva la ballesta ;)
EliminarSé que te gusta este estilo, cada tanto escribo algo así, pero sabes que en el universo bloguero no es lo más aceptado.
I want that soon being sooner.
Kisses, my BeeBee.
Suele pasar... jaja, ¡Hola Humberto! Tu relato deja reflexionando sobre el ambiente estudiantil y la verdadera importancia de la Historia en nuestras vidas, tu relato confirma que mi profesor siempre estuvo equivocado, jaja ¡Un abrazo!
ResponderEliminarYo odiaba Historia en el colegio, tuvo que pasar mucho tiempo para que pudiera reconciliarme con ella, ahora me encanta. La culpa es SIEMPRE de los profesores, todas las disciplinas pueden volverse apasionantes... Bueno, algunas remando mucho, pero se consigue.
EliminarUn abrazo.
No me esperaba ese final. A mi las clases de historia siempre me parecian divertida, me imaginaba una película con el profesor narrador de "historias" que tuve en el 2do año de Secundaria.
ResponderEliminarSaludos
David
Bueno, tal vez te haya tocado un profesor bueno, los míos fueron pésimos. Hasta la de Literatura, no sé cómo terminaron gustándome las letras. En fin...
EliminarMuchas gracias por la vista, David.
Me pasaba de niño. Me iba a la cama con Sandokan y cuamdo me dormía me perseguían piratas con turbantes y toda la fauna de la malasia.
ResponderEliminarMuy bueno
Un hermoso recuerdo, Daniel. Yo no puedo acordarme si me pasaba de chico, pero en la actualidad sí hay muchos elementos de lo que leo en los sueños.
EliminarUn fuerte abrazo.
Hola Humberto!!
ResponderEliminarYo suelo meterme en el personaje,con el que más me identifico y lo vivo,o eso quiero,vivirlo,sentir sus emociones,si me apasiona y me gusta mucho,lo consigo,me evado de lo que me rodea por unos minutos y merece la pena de verdad,si no...entonces simplemente lo leo e intento saber el porqué de su conducta.
Hace tiempo que no me duermo con un libro bajo el brazo,antes de jovencita,si lo hacía,bajo las sábanas y con una linterna,para no despertar a mis padres y no me riñeran por estar aún despierta,jaja,cosas de niña!!
Ah!,no te he dicho que me gustó leerte,jaja!!
Un abrazo bien grande y mi cariño,como siempre!!!!
Ahora me hiciste recordar que la única vez que me metí en el personaje de una manera insólita fue con Raskólnikov, el personaje principal de 'Crimen y castigo', de Dostoievsky. No sé por qué, pero andaba presa de un estupor pánico en esos días, me sentía como él, acechado, abatido...uf.
EliminarMuchas gracias por ser tan amable, Estrella querida.
Es magnífico éste relato. Sobrio y convincente. Te narra la posibilidad de un viaje en el tiempo que te capacita para luchar contra enemigos contemporáneos.
ResponderEliminarMuchas gracias, Carlos, como lo digo desde hace 3 entradas, estoy experimentando con la forma, quiero encontrar una en la cual me sienta cómodo y que no sea la que más estoy acostumbrado.
EliminarUn fuerte abrazo.
Ja, ja. Muy bueno. Precisamente mi trabajo de historia en el instituto lo hice sobre esa batalla pírrica. Recuerdo que Howe era el general inglés y que Putman dijo su histórico: "No disparéis hasta que les veaís el blanco de los ojos". Un placer leerte, como siempre. Borgo.
ResponderEliminarAsí es, digamos que los mosquetes y su alcance fue el gran disparador (je) de este relato.
EliminarSe nota que de esto sabes mucho, pues hay un guiño con lo del profesor Howe, así como lo de los disparos cercanos.
Un abrazo y muchas gracias.
Leer y vivir al mismo tiempo, es la mejor forma de adentrarse en los personajes y sentir toda la historia.
ResponderEliminarUn relato magnificamente desarrollado, me ha gustado mucho.
Un abrazo
Muchas gracias, José Manuel, puede gustar o no, pero me halaga que se note el trato que intenté darle a la narración y desarrollo.
EliminarUn abrazo.
Seguro que le podrías dar una lección magistral, contándola con esa pasión. Nunca he tenido sueños de este tipo sino los contrarios, los llamados sueños de pereza. Esos en los que tienes que levantarte de la cama, pero te quedas un rato más por pereza, y en el duermevela sueñas que te estás levantando, duchando, vistiendo, y saliendo de casa, e incluso a punto de llegar al trabajo..., cuando la cruel realidad, te despierta de verdad, y tines que recuperar el tiempo perdido.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ese era uno de mis problemas de pequeño, solía adornar los hechos con fantasías, era muy soñador, no podía quedarme con la 'historia oficial', siempre sentía la necesidad de agregar una parte de mi factura. Así hice que ganara la flota franco-española en Trafalgar, que Colón fuera mujer y cosas así.
EliminarMe trajiste muchos recuerdos, los vecinos me llamaban para que les contase historias, era medio mitómano, je.
Un fuerte abrazo.
Bunker Hill, Gettysburg,Pearl Harbour, Normandía, El Alamo....raro es el día que no me cruzo con un artículo o video relacionado con las batallitas del tío sam. Pero son las doce y cuarto, y mi cerebro piensa más en la "guerra de los pasteles" que en cualquiera de las batallas anteriores. Pronto será día quince, y me acordaré de ese sangriento conflicto entre cartagineses y sus tropas auxiliares, que se llamó "La guerra de los mercenarios".
ResponderEliminarBueno, es que tienen unas cuantas. En este caso, debería ser justificada, pues era para conseguir su independencia. Bueno, si es que puede hablarse de batalla justificada.
EliminarUn abrazo enorme.
Yo una vez soñé que estaba en la batalla de Kursk. Fue un sueño tan real que me recuerdo hablando en alemán en el interior de un Tiger, aunque obviamente no hablaba auténtico alemán y seguramente cogía trozos de discursos de Angela Merkel.
ResponderEliminar¿Y hablabas con la voz de Merkel? Me imagino que no tendrías esa melena corta y rubia. Estás muy cambiado, mi querido Alabama.
EliminarUn abrazo.
Claro, podía cantar el himno ricota tranquilamente: "No lo soñéee!"
ResponderEliminarEs curioso: en el imaginario estudiantil siempre las lecciones y pruebas son asociadas con términos bélicos si se quiere: me fusiló, nos pasó por las armas, esa prueba fue una masacre...
Seguro se saca un 10 y luego de dar la lección, cae con el brazo amputado, desangrándose delante de sus compañeros.
Bua, ya le tuve que arruinar esta joyita literaria. Sepa disculpar, Dib. Saludos van!
No, no, acá se pueden generar finales alternativos, historias paralelas, reconstrucciones necesarias. Todas esas versiones van a formar parte del Gran Mito de la Humanidad.
EliminarLos alumnos de acá son así: Si les fue bien, dicen 'me saqué un 10', si le fue mal, 'me puso un 2'. Son maestros para usar lo activo y pasivo según les convenga.
Un abrazo, Sandra.
Me hizo recordar un par de chistes:
ResponderEliminarCapitán con cabo (mirando por largavistas)
-Y cuánto son Cabo?
-1001.
-1001? Cómo puede saberlo con tanta exactitud?
-Porque viene uno adelante y como mil atrás.
Cap:¿Y son amigos o enemigos?
Cabo: Y deben ser amigos, mi Capitán porque vienen todos juntos.
En fin, yo generalmente no tengo sueños de ese tipo, aunque anoche soñé que andaba a los tiros por algún lado de Afganistán. Muy bizarro.
Por Afganistán y a los tiros, uh, que no vaya a enterarse la CIA, mejor nos olvidamos de tu sueño.
EliminarUn abrazo.
Tienes un estilo narrativo conciso y de "buena letra", fácil de leer y difícil de escribir...aunque no comente con más frecuencia suelo leer todo lo que escribes, me gusta.
ResponderEliminarabrazos.
Me gustan todos los comentarios, pues todos son una muestra de afecto, de interés, etc. Pero me atraen aquellos que notan que hubo un trabajo de construcción, de tratamiento del texto para que sea fácil de llevar aunque tenga palabras o frases no tan comunes.
EliminarUn abrazo y tú comentas cuando quieras, siempre se agradece.
SOS GENIAL HUMBERTO
ResponderEliminarque más puedo decirte
Te compré flores jazmines
Son de Miami
No de la Calle Santa Fé
Lol..LOl..
Eh, yo quiero esas flores, me encanta el aroma de los jazmines. Para mí el aroma de los jazmines y el de la flor del tilo son el olor del amor.
EliminarLástima que estemos tan lejos :(
Un beso y muchas gracias.
Humberto, no existe mejor forma para explicar un hecho histórico que vivirlo en primera persona, estando físicamente o no en el lugar. Buen giro final que lograr enzarzar un relato bélico con nuestro presente.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte.
Muchas gracias, Nicolás.
EliminarCreo que hay tantos hechos bélicos desde hace unos años a esta parte que todos somos esa primera persona, la que puede explicarlos como nadie.
Un abrazo.
El secreto del giro final, que tanto bien le hace al microrrelato.
ResponderEliminarYo fui como ese estudiante soñador: imaginé mil batallas (debo reconocer, claro está, que las imágenes venían matizadas con las historietas de D´artagnan, El Toni, Fantasía...)
¡Saludos, Humberto!
Y bueno, meter a D'artagnan en la batalla de San Lorenzo no es una mala idea.
EliminarMuchas gracias, Sergio.
Me encanta cuando muestras ese otro estilo refinado, cuando te leo y me parece estar leyendo esos escritores que cuidan tan bien las palabras. Eres único Humberto, gracias por estas historias!!
ResponderEliminarUn beso.
Sabri!!
Bueno, no sé si 'refinado' sea la palabra correcta, leo un trecho de Faulkner o de Le Clézio y se me viene la moral abajo.
EliminarDe todas formas, muchas gracias por tu halago.
Un beso enorme.
Los sueños son a veces tan reales! Parece mentira que se desarrollen en pocos segundos y muchos de ellos perduran por toda una vida.
ResponderEliminarAbrazo
Ese detalle que mencionas me gustó mucho, porque son segundos eternos, segundos que llevamos a lo largo de toda la vida... y son segundos, como bien señalas, es algo mágico.
EliminarUn abrazo.
Ah es que la historia...yo una vez me soñé atrapado en la alegoría de la historia, y de Orfeo amarrándome, pasé a una realidad en donde no puedo no pensar históricamente. Que me obsesiona. Quizás por eso también me gustan las novelas de época, las historias de ficción y los textos sin tiempo. ¿Será que la guerra es la partera de la historia? ¡Un abrazo! F:
ResponderEliminarYo creo que tienes razón, los mitos de fundación de cada cultura tienen una gran disputa (entre dioses, hermanos, etc.), luego viene la historia, con batallas más reales... lamentablemente.
EliminarUn abrazo.
Magnífica referencia histórica para este texto, Dib, no deja cabos sueltos en sus relatos.
ResponderEliminarUn saludo.
Matías
Muchas gracias, Matías.
EliminarUn abrazo.
Ultimamente no tengo mucho tiempo para leer en la cama, ya voy dormida desde antes, no se como llego a acostarme es un misterio.
ResponderEliminarExcelente como siempre.
Un abrazo.
Bueno, a veces uno está muy cansado.
EliminarMuchas gracias por el comentario, Guada.
Eres genial amigo. Me encantó este texto, como todo lo que escribes. Mi felicitación una vez más.
ResponderEliminarTu eres muy amable, Julie, eso es lo que sucede.
EliminarUn beso enorme.
Menos mal que los libros de historia sólo suelen contarnos un lado de la historia, la oficial...
ResponderEliminarEso es cierto, por suerte esto es sólo ficción.
EliminarUn abrazo.
Maravilloso Relato. Uno, en ocasiones, tiene la Sensación de haber estado en aquel momento y en aquel lugar... a la hora determinada y escuchar esos sonidos...Precioso.
ResponderEliminarUn saludo.
Es lo que muchas veces trato de hacer, ubicarme en el momento y en el lugar, y así desarrollar la historia.
EliminarUn abrazo y muchas gracias, Pedro.
Vuelves a sorprenderme con ese final! Y lo haces tan bien que parece hasta fácil, que es lo que más mérito tiene, porque no lo es. Y qué bonito cuando una historia, un libro... es tan bueno que te hace sentir parte de la historia.
ResponderEliminarBesotes!!!
Muchas gracias, Margari.
EliminarEs verdad, cuando un libro nos saca por un momento de la realidad, es un mágico, aunque estemos bien, eso no importa, lo bueno es fantasear.
Un beso.
Muchas gracias por la amabilidad, Marta.
ResponderEliminarUn beso.
Seguro que jamás olvidarás ese tema. Me has recordado a Los Simpson, al capítulo en el que Bart se queda sin salir a la nieve por tener que estudiar Historia.
ResponderEliminarUn saludo.
Ahí me mataste, jamás vi los Simpson, pero sé de qué se trata, no estoy tan fuera del planeta. ;)
EliminarUn beso.
Todo un "deja vu".
ResponderEliminarEl remate es excelente, asì como el texto todo.
Un abrazo.
Muchas gracias, Gaucho, un fuerte abrazo.
EliminarVAMOS ARGENTINA!
ResponderEliminarE VAMOS BRASIL TAMBÉM!
EliminarQue bien escribiste el sueño.
ResponderEliminarQue bien escribes, de todo.
Noah, muchas gracias, eres siempre tan amable, con otras tres amigas, forman parte de mi 'guardia de los cariños'.
EliminarUn beso.
Humberto, es un gusto el visitarte, me gustaria mucho que visitaras mi blog, en donde tengo algo para ti, gracias por tu amistad
ResponderEliminarYa voy para allá, SL...
EliminarUn abrazo.
Me gustó. Me tuviste convencida de que estaba en plena batalla. Y llegó la sorpresa al descubrir que era un sueño. Aunque ese profesor pasando por las armas, no sé... ¡muy drástico!
ResponderEliminarBesitos
Hay profesores bravos, lo pasaba por las armas de las notas, le arrojaba un 2 y luego un 1, para cerrar con un 0.
EliminarUn beso.
Muy bueno, me hubiera gustado haber despertado tras echarle un vistazo a la revista Hustler o similares. Saludos
ResponderEliminarBueno, tal vez habrías tenido una polución nocturna, o algo así ;)
EliminarUn saludo.
Soñe que me caia de una escalera,senti los dolores en la espalda,en la cabeza,en las piernas,tenia el cuerpo dolorido:cuando desperte el corazon me latia fuerte,y se me fueron los dolores.un abrazo
ResponderEliminarGracias por contar tus experiencias, Julio, no dudo de que aprendería mucho si te escuchara.
EliminarUn fuerte abrazo.
Humberto, me gustaria que me visitaras, en mi blog tengo un regalo para tu blog, sera un placer que pases a recogerlo, tu amigo SL
ResponderEliminarAcabo de pasar, muchas gracias, SL, fue todo un honor.
EliminarNo sé qué pasó que tus dos comentarios quedaron en la bandeja de spam, es raro.
Un fuerte abrazo.
Hola Humberto, excelente relato, siempre logras mantener el interés y tus cierres son de impacto. Recibe un fuerte abrazo.
ResponderEliminarMuchas gracias, Cinarizina, tú siempre eres muy afectuosa con los comentarios, lo agradezco de corazón.
EliminarUn abrazo.
que terrible sueño!!!!
ResponderEliminarseguro se sacará una buena nota!!!
¡Como mínimo merece un diez!
EliminarMuchas gracias, un abrazo.
Me encanto tu relato Humberto, debo reconocer que de esa batalla no tenia noticias. Respecto a soñar con la lectura puede ser complicado, (estoy leyendo "Mujercitas") pero lo importante es un buen despertar.
ResponderEliminarUn abrazo amigo.
Bueno, espero que no te despiertes hablando demasiado suavemente, ni con aros y collares ;)
EliminarUn fuerte abrazo.
Wuau! algo parecido me paso a mi cuando estudiaba el Código de Hammurabi que sueño más raro lo mejor es que el examen fue un éxito
ResponderEliminarMe ha encantado
Ya estoy de vuelta
Un beso
La verdad se te extrañaba, es un a alegría que hayas vuelto al ruedo.
EliminarUn beso enorme.
Menos mal que era una pesadilla muy fea, y no la realidad porque pobre chico... pero sin duda, esto habrá ocurrido muchas veces, y es una pena.
ResponderEliminarDesconocía esta batalla por completo.
Como siempre, sorprendiendo.
Un abrazo, Humberto!
Muchas gracias, Natalia. Pero no creas que soy un experto en la guerra por la independencia de los EEUU, a veces uno se detiene en un hecho histórico por casualidad o interés momentáneo, como este caso.
EliminarUn abrazo.
Amo la historia, por un momento estaba en la batalla, incluso estaba junto "Al Husar" de Arturo Pérez Reverte, del que soy verdadera Fans, y ese final de pesadilla, me a pasado varias veces, supongo que en efecto, cuando leemos estamos allí. un abrazo amigo, que pases un feliz día.
ResponderEliminarMuchas gracias, Jota, me gusta cuando aparecen anécdotas o gustos personales, es una forma de conocer mejor a los amigos.
EliminarUn abrazo.
sí, no es lo mismo estudiar la historia que vivirla (aunque sea en sueños), pero me temo que el profesor howe al final se saldrá con la suya porque él la modificará a su antojo; ya que nunca se enseña lo que sucedió realmente, jajajaja.
ResponderEliminarsaludos.
Puede ser, Draco, es que el profesor Howe es descendiente del general inglés Howe en esa batalla, je.
EliminarUn abrazo.
mmm .. voy a tantear a oscuras que leer esta noche ,luego te cuento ! jajaa
ResponderEliminarBss Niño !
Eso está bien, el factor sorpresa es excitante, después contame, ¡no te olvides!
EliminarBesos.
Si tuviera que volver a estudiar historia, te pediría que me la cuentes así. Seguro que aprendería, nunca aprendí mucho.
ResponderEliminarMe quedé con ganas de seguir leyendo, me atrapó aunque no me gusten las batallas. Entendí los guiños y me encantó la sorpresa del sueño, eso tan cotidiano como que te quede la mano / brazo rotos por dormir desacomodado, mezclado con semejante "anécdota" histórica. También ese final te envuelve en el despertar menos grave que el sueño y en el sueño de estudiante, pesadilla bastante grave (no en este caso) por temor a los que nos pasarán por las armas.
Montones de movimientos-pensamientos que trabajaste y se nota, es excelente!
Muchas gracias por haberlo notado, Ana.
EliminarSin embargo, creo que no te habría gustado tenerme como profesor, era bastante insoportable ;)
Un beso enorme.
placer que placer mas intenso ver que has escapado casi por milagro de una batalla mortal, cuantos jóvenes con vidas truncadas habran muerto pensando que se sumían en un sueño eterno.
ResponderEliminarGenial como siempre Dib, un abrazo!!!
Bueno, esa es otra historia, en la vida real han tenido lugar batallas muy crueles.
EliminarMuchas gracias por tu comentario, Clip.
Un abrazo.
Hola Humbert, me encantó esta lección de historia, coincido con Ana, me hubiera gustado tener un profe así, no me hubiera olvidado de todo como fue al final.
ResponderEliminarExcelente!!!
Besos.
Ya se lo dije a ella, Lula, como profe era demasiado exigente, no era muy amado, tampoco odiado, ¡vamos! Je
EliminarMuchas gracias.
Un blog espectacular, una maravilla de escritor.
ResponderEliminarSaludos cordiales.
Muchas gracias, es una pena que hayas dejado el comentario como anónimo.
EliminarUn saludo.
Perdón no tengo cuenta gmail y no me manejo bien con esto, me llamo Agustín.
EliminarOK, no hay problema, yo te pido disculpas, lo que sucede es que los anónimos no son de mi agrado, el 90% de los que usan este estilo lo hace para decir cosas que podrían expresar de una forma más valiente.
EliminarES UN TEXTO IMPECABLE NEGRO, PERO NO TE AUGURO EXITO ESTA VEZ, LA GENTE QUIERE COSAS BERRETAS Y CURSIS, TE SIGO DESDE HACE MUCHO TIEMPO Y YA ME DI CUENTA QUE ES ASÍ.
ResponderEliminarSIEMPRE GENIAL PARA MI.
UN ABRAZO DESDE CÓRDOBA LA DOCTA.
CHRIS
Bueno, a ver... No voy a negarte que hay una cierta estructura de texto que se espera en este y otros blogs, pero me parece que fuiste un poco fuerte al generalizar.
EliminarHay todo tipo de personas Chris.
Un abrazo.
Pude sentir como subían los ingleses por la colina, sentí las balas silbando y me despertaste dolorida junto con el chico de la historia. No se si me sacaría un 10, la historia no era mi punto fuerte, jiji.
ResponderEliminarBesos.
Bueno, el mío tampoco ;)
EliminarMuchas gracias, Luciana.
Querido HD, lendo novamente hoje caiu a ficha, eu acho, quase uma imaginação ativa by Jung, penetrar na imagem, na história, fazer parte interagir...então o personagem acorda com o "dedo esmagado" no livro de história que estudava, para aula do prof. rabugento...mas até chegar neste final, digamos, improvável, face o início da história, a maneira como é desenrrolado o conto, no curto espaço criando toda uma atmosfera empolgante (seria este o termo ?), escrito a la Dib, uma curta ficção com uma história inacreditavelemente imensa.
ResponderEliminarps. Meu carinho, meu respeito e meu abraço.
Me apasiona la historia como siempre genial, pasaba a saludarte que tengas un buena tarde...
EliminarUn abrazo desde Madrid;)
Jair: Muito obrigado pelas suas palavras! É, eu usaria 'empolgante', é uma boa descrição da atmosfera.
EliminarUm forta abraço.
Carlos Alberto: Muchas gracias por tu visita, ahora ya me imagino que será la noche allí. Un fuerte abrazo.
Buen relato, Humberto.
ResponderEliminarTodos tus escritos enganchan lo suficiente para reconocer al final que tienen chispa y talento.
Estoy de vacaciones pero procuraré visitarte.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.
Muchas gracias por la deferencia, Mos, mira que no es necesario que vengas si estás descansando, tú disfruta de las vacaciones.
EliminarUn fuerte abrazo, amigo.
hemos nacido y muerto tantas veces que ya no sé... qué es historia, qué es sueño, qué es imaginación, qué es déjà vu.., me abro al campo de las infinitas posibilidades.
ResponderEliminarcariños
PD me dio pena que se fueran Florcita y los muertos dicharacheros
Veo que tienes la mente muy abierta, eso es muy bueno para crear.
EliminarHay entradas que voy renovando o mandándolas al rincón de los recuerdos, pero alguna vez volverán, no lo dudes.
Un beso.
Estimados:
ResponderEliminarUn buen ejercicio para "sentir" un texto propio es grabarlo con nuestra propia voz.
Luego, al escucharlo, ya no seremos el relator, hasta quizás lleguemos a creer que somos un lector que desconoce la obra. Así podríamos analizarla desde otra perspectiva e identificar cuál es el personaje más atractivo (despúés podríamos resaltarlo aun más o apagarlo). Supongo que no es una idea original, pero que es efectiva, no tengo dudas.
Saludos.
Hace poco lo decía el ejercicio de leer en voz alta cambia mucho la interpretación. Yo intenté leer con voz interna, pero tomando prestada la voz de algún ser querido cercano, te aseguro que modificó el sentido. Igual no sigamos con esto, pues van a pensar que somos medio delirantes.
EliminarUn abrazo.
Hola gracias por visitar Humberto también ha gustado mucho tu blog! Muy buenos tus textos! También estoy siguiendo tu blog.
ResponderEliminarAbrazos
Muchas gracias Marí@, eres bienvenida.
EliminarUn abrazo.
Hola Humberto
ResponderEliminarApunto de dormir suelen quedar algunas batallas para ganarlas en sueños. Otras (y no siempre por desgracia propia) permanecen despiertas para luego poder disfrutarlas en recuerdo en el dulce sueño...
Y bueno, leyendo un buen libro nunca me he dormido!
Yo he resuelto varios conflictos en sueño, varios a los que no le encontraba una salida en la vida de vigilia. Sin ir más lejos, el final de este relato es 'autorreferencial', pues llegó en sueños.
EliminarUn beso.
HD
Humberto:
ResponderEliminarUna sola vez en la vida dormí mal por culpa de un trabajo del colegio. Fue en sexto año, la materia era Proyecto del automotor y debíamos calcular las curvas prestación de la caja de velocidades. En 1972 no había calculadoras electrónicas, de modo que nos pasamos un día entero calculando esas curvas y dibujándolas en papel milimetrado, todo a mano limpia.
Cuando fui a dormir, mi mente seguía multiplicando: "seis por cinco, siete por ocho, tres por nueve, me llevo uno" y no me daba sosiego.
Fue una pesadilla, en verdad.
¿Hace falta que yo también diga que el relato te salió buenísimo? Para mí ya es algo obvio que tus textos me agraden.
Además, siempre tienes esa delicadeza de contestar, mediante unas líneas amables todos los que te leemos. Más no se puede pedir.
Un abrazo.
Yo tengo que hacer fuerza (lo digo en serio) para dejar de pensar antes de dormir, por eso me llevo un libro livianito, de esos que no te queman y ya estoy en paz.
EliminarMuchas gracias por tus palabras, Arturo, imaginate que se me hace MUY difícil ir todas las semanas a todos los blogs, lo mínimo que puedo hacer por la gente que se toma un tiempo de su vida para leer lo que escribí, es agradecerle y responder de acuerdo a lo que me dijo. Es lo mínimo.
Un fuerte abrazo.
Y me hiciste "entrar" como un caballo... jajajajaj Quedé atrapada en la trama de la batalla y lo que menos esperaba era ese desenlace.
ResponderEliminarGenial, impecable, otro magnífico relato!!! Felicitaciones por el gran despliegue de talento e ingenio. Un beso enormeeeeeeee, Humberto!!!!!!!
Muchas gracias Diana, entraste 'con' el caballo a la batalla, y saliste a pie... e ilesa ;)
EliminarUn beso.
Eso sí que fue un sueño movido y...productivo:)
ResponderEliminarSaludos
Muy movido, el muchacho estaba nervioso, parece. Pero, como bien dices, fue productivo para él.
EliminarUn abrazo.
Marabunta de letras bermejas,como la sangre,calculan distancias entre la niebla.En la cima,pim-pam,pim-pam,pimpam,pum.
ResponderEliminarProfesor Howe,encuentra brazo quemado como respuesta.
saludos.
Un brazo quemado bien vale un 10, me parece.
EliminarUn saludo.
Has invadido y perturbado mi serenidad, y me has vencido.
ResponderEliminarBueno, no era la idea, Sergio, pero si fue en favor de la fantasía, eso sí está bien.
EliminarUn abrazo y muchas gracias.
No es mala manera de estudiar esa, disolverte en el momento y poder volver sin rasguño alguno. Lástima que lo más importante de todo, el sentimiento, el dolor, no sea relevante para la Historia. Solo cifras, números, fechas y lugares. Quizá las cosas cambiaran si en los análisis de Historia, lo más importante fuera el sufrimiento humano ¿verdad?.
ResponderEliminarIngenioso enfoque, muy bien. Buena nota para ti, sí señor.
Un abrazo desde el norte.
Podría escribirse un texto a lo Isaac Asimov o Ray Bradbury, en el que el protagonista contratara una empresa que lo llevase al momento exacto de la historia en el que ocurrió determinado hecho para luego dar una lección. ¿Dime si no es típicamente de lo grandes de la ciencia ficción de mediados del siglo XX? Me encantó mi idea, principalmente por lo plagiaria ;)
EliminarUn beso y muchas gracias.
Cada uno debe hacerse cargo de sus sueños,lo decía el doctor Lacan, si mal no recuerdo.
ResponderEliminarOtra referencia: Me hizo acordar a La noche Boca Arriba, de Cortázar, sobre todo a ese final desconcertante.
Agradecido por la literatura.
Abrazo
Me había parecido extraño que nadie hiciera referencia al cuento de Cortázar, porque después de terminar éste, sentí que algo le debía a ese Maestro, no por el tema, pero sí por el 'clima' final, como mencionas.
EliminarSobre Lacan, sí, dijo eso y muchas otras cosas más, tantas que no sabría cuál es más interesante... y tramposa.
Un abrazo y muchas gracias.
deslumbra tu ingenio,
ResponderEliminarmuy bueno amigo,
un abrazo
Muchas gracias, Omar, eres uno de los que siempre están.
EliminarUn fuerte abrazo.
No apareció mi mensaje de ayer, Humberto, que raro, creo que no lo publiqué como era. Te decía en él que es genial cuando la motivación para un cuento llega de repente, desde el mundo exterior, como en tu caso la pintura. Me ha gustado mucho la ´descripción de la escena de la batalla, y el final, que sea como lector el que vive en un sueño la batalla. Quizá quienes leen y escriben no pueden ser la aventura en sí, por eso se inventan y buscan historias semejantes para enfrentar de esta manera la osadía. Abrazos
ResponderEliminarEn mi caso, siempre llega desde el exterior, pero muy pocas veces a través de un cuadro. Generalmente es gracias a algo visto u oído en la calle.
EliminarYo no sé bine por qué invento historia, pero me encanta...
Un abrazo y muchas gracias.
Humberto Siempre son impresionantes sus relatos es un honor pasar por su blog feliz fin de semana.
ResponderEliminarSaludos desde Abstracción texto y Reflexión
Es un honor que vengas, José Ramón, muchas gracias por tus palabras.
EliminarUn fuerte abrazo.
Me ha encantado tu relato también. Y sí, me encantará tenerte como seguidor. Saludos ;)
ResponderEliminarMuchas gracias, Alize.
EliminarUn abrazo.
Eres un excelente narrador, Humberto, nunca dejo de sorprenderme contigo.
ResponderEliminarUn beso cariñoso.
Sabra!!
Te agradezco mucho tus palabras, Sabrina.
EliminarEres muy amable. Un beso.
Una buena manera de aprender historia, debí conocerla antes, hombre!
ResponderEliminarUn abrazo desde Madrid.
La verdad, ¿no?
EliminarYa nos veremos en diciembre, Pedro.
Abrazos.
Un día aprenderé a hacer relatos cortos como los tuyos, son tan concisos y detallados que me sorprende como relatas en corto.
ResponderEliminarEste sueño fue tan real para el protagonista quizás por la forma que se durmió.
Un saludo.
Muchas gracias, mi querida Malque, eres una persona muy amable, seguramente lo hagas mejor que yo.
EliminarUn beso enorme.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarOlá Humberto.
ResponderEliminarGostei muito da postagem, por vezes acontece esses pesadelos quando estamos a ler antes de dormir.É um a alivio quando acordamos e tudo não passou de um sonho.
Fiquei super feliz com sua opinião.
Um beijo Humberto!
É mesmo! Acordar e dizer, ainda bem que nada disso aconteceu!
EliminarBjs.
Me encantan tus cuentos... :) Eso nomás. Disculpá por ser tan escueta.
ResponderEliminarEmilie, muchas gracias por tu comentario, no importa la extensión, lo que vale es tu amable voluntad de pasar por aquí.
EliminarUn beso.
Buena manera de estudiar historia... espero que sacara sobresaliente
ResponderEliminarYo creo que sí, que se sacó la mejor nota de todos.
EliminarUn abrazo.
Trueno, humo, fuego...la sombras rojizas, etc. .Ayer pasé por aqui en silencio y me dejaste impresionada, no solo por ese final en que pertenecía al mundo onírico, sino por la precisión para plasmar las imágenes.
ResponderEliminar¿sueño, realidad?....¿quién te asegura que no estuviste? ;)
Humberto, un placer leerte y gracias por acercarte a mi espacio
Saludos y Feliz semana
Fue un placer haber pasado, Pilar, tienes un blog muy interesante.
EliminarMuchas gracias por tus palabras.
Pero....yo estaba en mitad de la batalla...
EliminarEs una maravilla como plasmas en palabras las imagenes.
Si te quieres enterar como van las cosas pasa por acá
http://mary-mary-christmas.blogspot.com.ar/
Gracias por tu apoyo.No te das una idea como me ayudaste.
Entraba cuando podia solo a leerte y abstraerme de mis cosas.
Muchas gracias Humberto.
Es muy emocionante lo que dices, María, ojalá uno pudiera hacer el bien de una manera tan simple: con lo que más nos gusta hacer.
EliminarMe encantó tu sincero comentario.
Este es genial.
ResponderEliminarEse mediomundo entre lo consciente y lo inconsciente donde vamos y volvemos a caballo de los sueños.
Saludos.
Muchas gracias, Toro, sé que sabes apreciar lo que hago.
EliminarUn abrazo.
Si te duermes leyendo el cerebro sigue la continuación en el subconsciente como si fuese una pelicula de la cual el protagonista pasa del papel al mundo de los sueños sin despeinarse siquiera.
ResponderEliminarLo has refeljado perfectamente.
Saludos!!
Me encanta la explicación, Gloria, ¡te lo has tomado en serio! Pero es muy cierto.
EliminarMuchas gracias por tu visita y comentario.
Un suceso historico real pasado por la magia de la fantasía.. eres bueno amigo, muy bueno!
ResponderEliminarUn saludo.
Muchas gracias, Luis, me alegro que te haya gustado.
EliminarAquí la fantasía es apenas una excusa para contar un hecho histórico.
Un abrazo.
Humber. Me hiciste acordar de una vez que tuve que memorizar una fórmulas químicas. Lo intenté todo el día hasta que me fui a dormir, al otro día las sabía perfectamente. La mente es mágica, como todos tus textos.
ResponderEliminarUn beso grande
Caro
No voy a exagerar, pero son muchas las soluciones teóricas que me llegaron desde los sueños.
EliminarMuchas gracias por tu comentario.
Cara, muito perfeito esse seu texto. Eu estava me perguntando ase era um conto ou a descrição de um batalha que realmente aconteceu, mas, enfim, você veio com o acordar e percebi toda a intenção do texto...Muito boa a obra.(ORIGINAL)
ResponderEliminarNÃO SOU MUITO BOM EM ESPANHOL MAIS TENTEI:
El hombre, en este mismo perfeccionar su texto. Me preguntaba ase era una historia corta o la descripción de una batalla que realmente sucedió, pero en última instancia, usted ha venido a despertar y darse cuenta de la intención general del texto ... Muy bueno para trabajar. (tradução)
Retribuindo a sua visita ao EDB...Espero você mais vezes por lá:
http://escritordebrinquedo.blogspot.com.br/
O seu espanhol foi ótimo, Willivan!
EliminarIsso, tentei misturar fatos reais con ficção, espero tenha dado certo.
Um abraço.
Los sueños nos dan muchas pistas. Es cuestión de creer o no.
ResponderEliminarBesos Hum.